Venezuela sigue mirando a la hidroelectricidad para satisfacer la demanda de energía eléctrica aunque la térmica debería jugar un mayor papel en el corto plazo, dicen expertos

El consumo de energía en Venezuela aumentó en un 6,6 por ciento durante el 2006 en relación a los niveles de 2005, según datos de Cámara Venezolana de Energía Eléctrica (Caveinel). Así pues en 2006 se generaron 103.574 GWh. La generación de energía eléctrica durante 2006 siguió estando dominada en más de un 70 por ciento por las plantas hidroeléctricas, mientras que las térmicas fueron responsables del restante.

Click here to enlarge image

La generación de energía en este mercado se concentra principalmente en dos empresas: CVG Electricidad de Caroní (Edelca) responsable 79.460 GW/h, Cadafe con 10.619 GW/h en 2006. Hay otras empresas en el sector de generación, como Electricidad de Caracas, filial de la norteamericana AES, y que en breve pasará a estar bajo el control de Petróleos de Venezuela (PDVSA) como parte del proceso de nacionalización de ciertos activos considerados por la administración del Presidente Hugo Chávez como estratégicos para el desarrollo económico y social de la nación.

Venezuela se encuentra en un momento delicado, según expertos del sector, pues requiere nuevas adiciones en generación para poder garantizar la energía necesaria para cubrir la demanda tan pronto como en 2008.

Según un estudio realizado por Oficina de Operación de Sistemas Interconectados (Opsis), se estima que este mercado debe añadir 1.000 MW anualmente para poder seguir satisfaciendo la demanda.

Para poder satisfacer la demanda de energía para 2008 expertos del sector aducían ya a principios del año pasado que se debía iniciar un plan de expansión mediante plantas térmicas. Una año después se ha dado inicio a la construcción de una planta térmica de 500 MW de capacidad y que puede ser expandida para que a ciclo combinado tenga una capacidad de hasta 1.000 MW. La inversión de esta planta es de más de 400 millones de dólares y el financiamiento se produce con recursos propios de Edelca y deL Fondo de Desarrollo Nacional (FONDEM). Aunque esta planta térmica aliviará parte de los posibles problemas de generación su entrada en operaciones está prevista para 2009, un año después de cuando teóricamente se la necesitaba en el sistema.

Pero además de nuevas inversiones en generación, Venezuela tiene otros problemas que debe atajar en los próximos años y que directamente afectan a la disponibilidad de energía. Uno de los más importantes, especialmente severo para Cadafe, es el robo de energía eléctrica. Entre los años 2001 y 2005 se estima que Cadafe perdía hasta un 40 por ciento de la energía generada en robos de baja tensión. Es decir, no facturaba por esta energía consumida.

Además en Venezuela se producen demasiadas interrupciones del servicio por encima de los 100 MW. Así, por ejemplo, en 2003 se produjeron 84 interrupciones y en 2005 se llegaron a las 86. Excepto Caracas y la zona de Industrias de Guayana, el resto del país ha sido víctima de interrupciones de dicha magnitud.

Principales proyectos hidroeléctricos

Las plantas hidroeléctricas parecen ser la solución a largo plazo para Venezuela a juzgar por algunos proyectos que se están llevando a cabo. El más reciente en ser finalizado ha sido la central hidroeléctrica de Caruchi, la cual puso en marcha en marzo de 2006 la doceava unidad generadora. La central quedó oficialmente inaugurada después de 10 años desde que se iniciara su construcción, aportando una capacidad instalada total de 2.196 MW.

Según datos del gobierno, además de lo que supone la adición de esta planta para la generación eléctrica en el país, significa un ahorro de 74.500 barriles de petróleo al día.

La obra tuvo un costo estimado de 2.000 millones de dólares. La financiación provino en un 58 por ciento por la propia Edelca, la Corporación Andina de Fomento (CAF) aportó el 23 por ciento y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) hizo lo propio con un 19 por ciento.

Esta central es la tercera que se pone en marcha en el río Caroní, y es parte de un proyecto de aprovechamiento de los recursos hídricos del Bajo Caroní. El aprovechamiento total de estos recursos quedará culminado con la puesta en marcha de la central hidroeléctrica Tocoma. Este proyecto contará con una capacidad de 2.250 MW de potencia instalada y se espera inicie sus operaciones en el año 2012.

Esta obra es de gran importancia para el sector eléctrico venezolano pero además ha sido reconocida a nivel internacional. En 2006 fue premiada como Proyecto del Año en Latinoamérica durante la celebración del Cuarto Foro de Liderazgo Latinoamericano, que se celebró en julio en la ciudad de Nueva Orleans.

Edelca cuenta con otras centrales hidroeléctricas de gran importancia, incluyendo una de las más grandes de Latinoamérica. La central Guri cuenta con una capacidad de 10.000 MW. Además opera la central Macagua con una capacidad de 3.140 MW. Ambas forman parte del complejo Bajo Caroní.

Por su parte, Cadafe cuenta con varias centrales hidroeléctricas en funcionamiento, aunque curiosamente la mayoría de su matriz de generación lo forman plantas térmicas. Esta empresa cuenta con 19 centrales que aportan al Sistema Interconectado Nacional (SIN) 3.755 MW de capacidad. Únicamente tres de estas 19 plantas operadas por Cadafe son hidroeléctricas. Las tres plantas son: Leonardo Ruiz Pineda, Juan Antonio Rodríguez Domínguez y General José Antonio Páez. La capacidad total instalada de estas tres centrales es de 620 MW.

Sin embargo, Cadafe cuenta con varios proyectos para la expansión de su matriz de generación, incluyendo el doblar la capacidad de generación hidroeléctrica en su propia matriz. Entre estos proyectos se encuentra el complejo hidroeléctrico Uribante-Caparo. La central Fabricio Ojeda, parte de este complejo, se encuentra en fase de construcción y se espera entre en operaciones a finales de 2008. Esta planta cubrirá las necesidades energéticas de todo el occidente del país, es decir a los estados Lara, Barinas, Trujillo, Mérida, Táchira y parte de Apure y Portuguesa.

La central se encuentra ubicada al pie de la presa La Vueltosa. En el último trimestre de 2006 Mauricio Boneff, gerente de construcción del consorcio franco-brasilero, Alston Power, declaraba: “Estamos progresando de acuerdo a lo previsto, con la instalación del concreto de reposición de roca que permitirá en breve iniciar los trabajos de concreto estructural para la sala de máquinas”.

Esta central contará con una capacidad de 780 MW y requiere una inversión de 160 millones de dólares. El desarrollo de este proyecto lo llevan a cabo la filial de Cadafe, Desarrollo Uribante-Caparo (Desurca), y la filial brasileña de Alstom, Alstom Power Hidro.

Como parte del acuerdo, se estipuló que el uno por ciento de la inversión para la obra se destinaría a invertir en las comunidades afectadas por las obras y la central. De este modo, 1,6 millones de dólares están siendo destinados con este propósito social.

Así pues todo a punta a que Venezuela incrementará su capacidad de generación mayoritariamente con plantas hidroeléctricas para aprovechar sus propios recursos hídricos. Esta estrategia pone más presión sobre la energía hidroeléctrica y puede provocar una desestabilización de la matriz. En otros mercados ya se han visto los efectos de depender demasiado en un sólo recurso para la generación de energía eléctrica.

Chile y Brasil son los claros ejemplos donde dependencia en recursos hídricos provocaron crisis energéticas importantes. Por el lado positivo, es que si Venezuela se libra de sufrir estas crisis, sus ciudadanos contarán con energía a precios razonables por los próximos años.