Por Emmett Kelly, vice presidente de asuntos regulatorios de Itron, Inc.

El robo de energía y el fraude son dos de los males endémicos de la industria en momentos donde la oferta de energía se ve en muchos casos amenazada

Fraude, manipulación de los contadores y el consumo de cuentas “canceladas”, son ejemplos de pérdidas no relacionadas con aspectos técnicos, algo que les cuesta a las utilities alrededor del mundo millones de dólares, pesos, reales y bolívares cada año.

Expertos de la industria estiman que en Latinoamérica las pérdidas no técnicas cortan los ingresos de los operadores en un 10 por ciento o más al año. Durante un periodo donde la oferta de energía no es confiable y las operadoras tienen presión por mantener precios bajos, la pérdida de ingresos es una amenaza mayor para su desempeño financiero así como con su posibilidad de ofrecer energía de manera confiable. Las buenas noticias son que hay sistemas y prácticas que pueden reducir drásticamente el robo de energía. De hecho, cada vez son más las empresas que utilizan nuevas herramientas tecnológicas para la detección del uso no autorizado de energía, robo o manipulación de contadores.

Algunas utilities están protegiendo sus ingresos de maneras variadas. Algunos ejemplos son el mejoramiento del equipamiento, nuevos sistemas de software analíticos e incluso mediante la presión social. Hay mucho que aprender si se examinan las prácticas utilizadas por una series de empresas en países emergentes para entender que funciona y la mejor manera de tratar este tipo asuntos. Lecturas automáticas de los contadores (AMR, por sus siglas en inglés) es una buena herramienta para las utilities. Aunque muchos invierten en AMR para reducir los costos asociados con las lecturas de los contadores, y mejorar la precisión y la facturación, AMR también puede combatir pérdidas no técnicas. Pero por sí mismo AMR no es una cura para todos los males. Se requiere recolectar durante cierto tiempo información con el sistema AMR para que las utilities puedan analizar el consumo e identificar donde se está produciendo la pérdida o robo de energía. Para muchas utilities que se han pasado a la utilización de AMR, las pérdidas no técnicas siguen siendo un problema, ya que los operarios de campo no inspeccionan cada contador frecuentemente, el robo de energía puede ser difícil de tratar a menos que se tomen medidas específicas. Por ejemplo, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) en México tiene más de 21 millones de contadores en todo el país. Utiliza contadores remotos para su lectura pero también tiene retos con el robo de energía. Mediante la utilización de un sistema que combinado con un programa de software para analizar y recolectar datos, la CFE puede ahora determinar con exactitud donde se está perdiendo la energía. Esta es una gran herramienta para la CFE que reduce las pérdidas no técnicas ya sea porque está siendo robada o porque hay usuarios manipulando los contadores.

De dónde vienen las pérdidas

Expertos en la protección de ingresos han observado innumerables tipos de robo de energía, desde usuarios escalando a las torres de energía para conectarse a la red hasta consumidores girando los contadores para que cuenten hacia atrás. Y en los último años, aquellos que intentan robar la energía se han vuelto cada vez más sofisticados. Generalmente, hablando el robo de energía se puede agrupar en un número distintivo de categorías, que incluyen:

  • Consumo de cuentas no activas. Muchas utilities tienen problemas cuando los usuarios “se olvidan” de comunicarle que se han instalado en una nueva propiedad. En muchos casos la energía está conectada pero los contadores no están siendo leídos
  • Consumo de cuentas canceladas. Aunque la energía puede ser desconectada en una propiedad después de un impagado, algunos clientes ilegalmente se vuelven a reconectar. Este uso no autorizado sólo puede ser detectado si los contadores son medidos periódicamente
  • Manipulación de los contadores. Muchos de los contadores antiguos son fáciles de manipular comparado con los nuevos modelos. Esto es importante porque poder manipular los contadores es una manera sencilla de eliminarle ingresos a las utilities

Nuevos equipos reducen pérdidas

La producción de nuevos contadores ha progresado bastante. Por ejemplo, cajas de un sola pieza que recubren el contador son complicadas de superar sin dañar la propia caja, lo que hace obvio para los operarios de campo detectar posibles intentos de manipulación. Nuevo medidores con los cables escondidos también han contribuido a reducir el robo porque evita que gente con pocos conocimientos accedan a la fuente de energía, aunque en muchos lugares de la región todavía hay muchos contadores viejos con los cables expuestos.

Cuando se combinan estos nuevos contadores con sistemas AMR, permite que los contadores indiquen cuando ha habido una manipulación no autorizada. Aún así es recomendable tener un sistema de software que pueda determinar entre la manipulación no autorizada, una posible alerta o llamada de servicio. Algunas utilities están también implementando programas que sellan los contadores. Esto involucra encajar un anillo o sellado alrededor del contador. Para abrir el contador se debe romper este sello haciendo que las posibles manipulaciones sean detectadas por los agentes de campo. Los sistemas actuales también ayudan a detectar otro tipo de ataques relacionados con los contadores. AMR, por ejemplo, evita el uso de imanes que pueden afectar el buen funcionamiento del contador, reduciendo incorrectamente la cuenta del usuario. Revertir la polaridad de un transformador de corriente en un sistema de tres fases resulta en la pérdida de un 70 por ciento de la energía contabilizada. Un sistema AMR puede comparar la diferencia entre lo que este sistema graba y lo que está listado en el índice del manual.

En el Caribe, Bahamas Electric Corporation (BEC) recientemente trabajó con la empresa Itron para realizar un completo sistema de auditoria como parte de una actualización de su sistema AMR. BEC tenía el deseo de crear lo que su presidente Al Jarrett llama “un sistema de alto rendimiento de manejo” que sirva a los clientes y proteja pérdidas de ingresos.

Después de la auditoría, BEC obtuvo una serie de conclusiones clave. Por ejemplo, en algunos casos el tipo de contador utilizado era incorrecto. Este es un problema común para las utilities que compraron múltiples tipos o generaciones de contadores en el pasado. Como resultado, BEC tomó la decisión de invertir en la puesta en marcha de 100.000 dispositivos AMR, incluyendo el reemplazo de cada contador y la compra de un sistema móvil de recolección AMR del propio Itron.BEC estima que como resultado de la utilización de nuevo sistema AMR ahorrará 15 millones de dólares anualmente así como mejorará su eficiencia en la facturación en un 50 por ciento. Estos ahorros se le pasarán al consumidor y, de hecho, BEC recientemente bajó sus tarifas por primera vez desde 1965. Las pérdidas anuales de BEC están estimadas a más de 15 por ciento, siendo las causa no técnicas un 10 por ciento. Una vez que BEC haya compilado suficiente información de sus nuevos contadores podrá empezar a estudiar las pérdidas que no son de origen técnico. “Vemos la reducción de pérdidas no técnicas y las tarifas más baratas como un desarrollo económico para Bahamas”, dice Jarrett.

Avances de software son esenciales

Los programas de software pueden ayudar a las utilities proveyendo conocimientos sobre el consumo de energía de sus clientes. Cuanto más conocimiento tiene la utility más fácil es identificar pérdidas que no son de origen técnico. Los programas permiten comparar la energía utilizada contra la energía que se está facturando. Análisis más profundos también permiten detectar donde se está produciendo la pérdida. Un beneficio importante de los software que manejan data es que hacen posible identificar cuando y donde se esté consumiendo energía en cuentas que no están siendo pagadas. Este es un problema especialmente en barrios donde una gran mayoría de sus habitantes están de paso.

Un activo importante es la frecuente recolección de datos y su análisis. Es más fácil detectar manipulaciones y que no se confundan con alertas de los contadores, llamadas de servicio o caídas en el uso para determinar si se está ante fraude o robo. Además, el análisis mediante software provee conocimiento acerca del sistema de la empresa para anticipar crecimiento de usuarios y mejorar la confiabilidad. Utilities como Luz y Fuerza en México están buscando maneras de utilizar sistemas de software para tratar el tema de las pérdidas no técnicas. Con cinco millones de contadores, Luz y Fuerza tiene retos con respecto al robo de energía. Adicionalmente a esta problemática la cantidad de energía generada en México no es suficiente para satisfacer la demanda.

Nuevos paquetes de software están siendo considerados que ayudarán a las utilities a examinar el uso de energía por parte de clientes específicos versus la energía que se les ha facturado. Trabajando en conjunto con estos software hay unos sistemas de recuento de contadores que permite múltiples lecturas en un breve periodo de tiempo. Esto significa que las utilities pueden disminuir significativamente la media de tiempo en el que el robo de energía queda indetectado, algo que impacta directamente en sus estados financieros y sus objetivos en cuanto al servicio.

En conclusión, hay muchas maneras por las cuales la utilities pueden reducir las pérdidas pos causas no técnicas. Aunque AMR no es la panacea, cuando se maneja debidamente es una herramienta que puede ayudar a identificar pérdidas en los ingresos. Desde nuevos equipos que evitan la manipulación de los contadores hasta llegar a sistemas de software que recogen y analizan data, las utilities tienen hoy en día más herramientas para minimizar pérdidas e incrementar beneficios con lo que podrán ofrecer servicios mejorados nunca antes ofrecidos.