Con una primera subasta que garantiza 438 MW de capacidad, Colombia se prepara para una segunda ronda donde entrarán a jugar las grandes centrales hidroeléctricas

Terminada la primera subasta de energía y preparada la segunda para arrancar el 25 de junio, todo parece indicar que Colombia será un mercado auto suficiente en su oferta de energía eléctrica. Además su posible excedente le brinda oportunidades a futuro para exportar a otros mercados, principalmente a Centroamérica a través de Panamá, ya que sus exportaciones eléctricas a Ecuador, muy lucrativas hasta 2006, han sufrido una deceleración en los últimos dos años.

Durante el mes de mayo se celebró en Colombia la primera subasta de energía eléctrica para garantizar el suministro hasta 2013 sin que haya peligro de racionamiento y con una oferta de precios lo más competitiva posible. Ocho empresas–de forma anónima para evitar conspiraciones en el precio–presentaron sus propuestas para la construcción y puesta en marcha de hasta 10 proyectos que sumaban 1.208 MW en total. Además, los ofertantes debían realizar una oferta de precios por energía suministrada que fuese competitiva, pues esta nueva capacidad instalada sólo se requerirá en momentos de falta de energía.

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La subasta inició con precios de 26 dólares por MW/h, cifra que fue disminuyendo considerablemente a medida que avanzaba la subasta al haber un excedente de hasta tres veces en la oferta en cuanto a capacidad de generación con respecto a la demanda requerida. Ya desde el primer día, la empresa encargada de administrar el mercado mayorista de energía eléctrica, declaraba que los precios debían bajar sustancialmente hasta equiparar oferta con demanda.

Después de varios días y seis rondas, tres proyectos que suman un total de 438 MW de nueva capacidad de generación mantuvieron sus ofertas y deberán iniciar sus operaciones a partir de 2012, cuando se inician sus contratos de venta a 20 años vista. Se estima que la inversión conjunta de estos tres proyectos rondaría los 350 o 400 millones de dólares. El precio quedó finalmente fijado en 14 dólares por MW/h, muy por debajo de los 26 dólares con los que se inició la subasta. Esta reducción demostró, según agentes del sector, la competitividad del mercado y su atractivo para nuevas inversiones en materia de energía eléctrica, más teniendo en cuenta la garantía de una facturación constantes durante dos décadas.

Analistas del sector apuntaban que el precio establecido en este primera subasta serían, sin duda, el referente para la nueva subasta a finales de junio y que debe garantizar el suministro de energía a más largo plazo.

El modelo de subasta anónima, cuyo resultado ha sido catalogado de exitoso por las autoridades, fue impulsado por el Ministerio de Energía y Minas y concebido por la Comisión Reguladora de Energía y Gas (CREG) con vistas a incentivar la inversión en proyectos de generación.

Las centrales que se construirán para satisfacer la demanda de energía hasta 2013 serán: Amoyá con 78 MW de Isagén, la térmica a carbón con 150 MW de Gecelca y la térmica de combustibles líquidos con 210 MW Poliobras.

El proyecto hidroeléctrico del río Amoyá se encuentra en el municipio del Chaparral, departamento de Tolima. Esta central constará de un túnel de carga de 8,7 kilómetros de longitud, una caverna de máquinas con los transformadores y dos grupos de generadores Pelton y un túnel de descarga de 2,8 kilómetros de longitud. Isagén, propietaria de la central, espera hacerse cargo de la financiación total del proyecto con recursos propios.

Por su parte, la empresa Gecelca construirá la central térmica de 150 MW en el municipio de Puerto Libertador, Córdoba. La central requiere una inversión de 200 millones de dólares y utilizará el carbón como combustible. Precisamente la central estará ubicada en uno de las regiones más ricas en carbón de Colombia, país que cuenta con una de las mayores fuentes de este recurso en Latinoamérica. La empresa de generación Gecelca cuenta con un parque de generación en este mercado de de 1.327 MW.

Y con la energía garantizada hasta 2013, Colombia se prepara para una segunda subasta que debe sentar las bases para asegurar la energía para los próximos 15 años, por lo menos. Es por ello que en la segunda subasta a finales de junio se esperan dos tendencias: que se ofrezcan grandes centrales hidroeléctricas y precios de energía inferiores a los 14 dólares establecidos en la primera subasta.

Una de las centrales que se espera entre a competir en esta subasta es Pescadero Ituango, propiedad de Empresas Públicas de Medellín (EPM). Sin embargo, esta gran central hidroeléctrica no estará sola, pues se espera que también entren a concurso las centrales hidroeléctricas Quimbo con una capacidad instalada de 400 MW y que está siendo evaluada por la empresa Emgesa, filial de Endesa Internacional, y la central Somagoso de la empresa generadora Isagén.

Una gran central

Como muchos otros países de la región, Colombia abastece sus necesidades de energía eléctrica mediante centrales hidroeléctricas. Este mercado cuenta con una capacidad instalada de algo más de 13.000 MW de los cuales un 67 por ciento proviene de la hidroelectricidad. En cuanto a capacidad térmica, Colombia cuenta con unos 4.200 MW de capacidad utilizando varias fuentes. Sin embargo, y a pesar de contar con grandes reservas de carbón, Colombia únicamente cuenta con 700 MW de capacidad instalada utilizando este combustible térmico.

Antes de la subasta celebrada esta semana y que garantiza la adición al sistema de más de 400 MW, Colombia lleva varios años sin aumentar prácticamente en nada su parque de generación y en algunos momentos su capacidad se ha visto reducida sensiblemente debido al cierre de algunas plantas de mayor capacidad que las que entraban en funcionamiento. En los últimos años las nuevas adiciones al sistema han sido hidroeléctricas de pequeño tamaño, siendo una de las de mayor envergadura la central Las Calderas de 26 MW de capacidad y que entró en funcionamiento en 2006.

Esta realidad está por sufrir un importante giro a partir del 25 de junio, pues en dicha subasta se espera que los grandes proyectos entre a concurso donde destacaría la participación, casi asegurada, de la central hidroeléctrica Pescadero Ituango, el último gran proyecto que se pondría en marcha en este mercado.

Esta central, que será una de las mayores del país, se encuentra en el departamento de Antioquia en la desembocadura del río Ituango y a unos 170 kilómetros de Medellín. Pescadero Ituango contará una vez finalizado con una capacidad instalada de 1.800 MW para producir una energía media de 11.000 GWh al año. El equipo central de la hidroeléctrica contará con cuatro turbinas que generarán 438 MW, cuatro generadores que producirían entre 16.5 y 29 kilovatios, dos puentes grúa con capacidad de 400 toneladas y 13 transformadores con capacidad de 152 MW y un voltaje de 500 kilovatios.

Se estima que para llevarse a cabo se requerirían casi 1.400 millones de dólares. El tiempo de construcción estimado es de unos seis años.

La empresa propietaria de la central, EPM, es una de las generadoras más grandes del país con 15 centrales que suman una capacidad instalada total de 2.574 MW. La central Pescadero Ituango aumentaría significativamente su capacidad de generación situando a esta empresa como la de mayor tamaño en ese mercado, hecho que podría suceder para 2010 cuando se espera entre en operación la central Porce III con una capacidad de 660 MW y una inversión de unos 900 millones, 200 de los cuales provienen de Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Por el momento la mayor empresa generadora del país es Emgesa con 11 plantas que suman 2.912 MW de capacidad.

Este dinamismo en el sector de generación en Colombia se convierte en un referente para otros mercados necesitados de nueva inversión en sus matrices de generación a través de centrales que aprovechen los recursos propios del país. Ahora, con la energía casi asegurada para la próxima década, Colombia puede planear con tranquilidad su futuro a largo plazo, donde se podrían incluir incentivos especiales para fuentes de energía no convencionales como la eólica o la geotérmica.