16 de mayo 2011 – Tras la crisis nuclear que vive Japón luego del terremoto y tsunami que azotaron Fukushima, Brasil ha estado bajo presión por parte de ecologistas que exigen se cierren las dos únicas centrales que posee esta nación sudamericana.
 
Tras la renovada presión las autoridades brasileñas han asegurado que los procesos de seguridad de las plantas son confiables.
 
José Manuel Diaz Franciso, encargado de la seguridad en la empresa pública Electronuclear, ha dicho en una entrevista con la Agence France Presse que los procedimientos comenzaron a ser reforzados.
 
“Tenemos acciones en curso (para aumentar la seguridad) pero (el accidente en la central nuclear japonesa) Fukushima los aceleró”, dijo Díaz Franciso a la agencia de noticias.
 
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