HomeWorld RegionsPotencia SpanishPLC: la historia prometedora que nunca fue

PLC: la historia prometedora que nunca fue

La regulaciàƒ³n y el poder adquisitivo frenan el desarrollo de una de las tecnologàƒ­as màƒ¡s prometedoras de los àƒºltimos aàƒ±os.

La historia de Power Line Communications (PLC) es de esas que nunca termina de empezar por màƒ¡s que parece la tecnologàƒ­a ideal para llevar a la mayoràƒ­a de hogares del mundo la conexiàƒ³n a las telecomunicaciones. El interés internacional por la tecnologàƒ­a es evidente. En Estados Unidos el saliente presidente de la Federal Communications Comission (FCC) dijo sobre PLC: “La tecnologàƒ­a PLC ofrece la gran promesa de ofrecer acceso a Internet de alta velocidad a todos y cada uno de los enchufes en América. Lo que he visto hoy [en referencia a una prueba que se llevàƒ³ a cabo en el paàƒ­s] tiene el potencial de jugar un rol clave en ayudarnos a alcanzar nuestros objetivos de expandir la disponibilidad de la banda ancha a precios asequibles”.

En América Latina, lejos de la realidad de Estados Unidos, las diferentes administraciones ven en PLC el potencial de llevar a ciertos lugares la posibilidad de ofrecer servicios bàƒ¡sicos de telecomunicaciones como la telefonàƒ­a.

Recientemente, en el mes de febrero de este aàƒ±o, el presidente de México, Vicente Fox, realizàƒ³ la primera llamada del paàƒ­s sobre PLC, ademàƒ¡s de navegar por Internet.

Las pruebas se realizaron con el apoyo de la Comisiàƒ³n Federal de Energàƒ­a (CFE), empresa que llevaba desde el 2002 explorando esta tecnologàƒ­a; Grupo Iusa; el Instituto Politécnico Nacional (IPN); y Tecnocom.

El presidente Fox catalogàƒ³ la prueba de “hecho histàƒ³rico” y a la tecnologàƒ­a como una “maravilla”. Por ello, el dirigente no dudàƒ³ al asegurar que la tecnologàƒ­a estaràƒ­a presente en todo México para que edificios pàƒºblicos, escuelas y viviendas particulares tengan acceso a servicios de telecomunicaciones.

Pero a mediados de ese mismo mes, antes de que la tecnologàƒ­a esté realmente presente en el mercado, la propia CFE anunciàƒ³ la cancelaciàƒ³n de la prueba masiva que iba a llevar a cabo junto con Endesa, empresa fuertemente involucrada en la tecnologàƒ­a tanto por el nàƒºmero de pruebas realizadas en Espaàƒ±a (Zaragoza, Barcelona y Sevilla) y Latinoamérica (Chile) como por su participaciàƒ³n accionaria en DS2, empresa que se considera làƒ­der en la fabricaciàƒ³n de chips para PLC.

La cancelaciàƒ³n se basa, principalmente, en la falta de un marco regulatorio donde encajar a estos servicios, situaciàƒ³n que también puede trasladarse a otros mercados de la regiàƒ³n. Tanto el sector energético como el de telecomunicaciones llevan aàƒ±os esperando a ser reformados en muchos mercados.

Ademas de la regulaciàƒ³n, la tecnologàƒ­a debe superar barreras econàƒ³micas. La banda ancha, la televisiàƒ³n a la carta, o una combinaciàƒ³n de servicios implica contar con los dispositivos para acceder a éstos, como computadora, televisiàƒ³n y dispositivos telefàƒ³nico ademàƒ¡s del modem que transforme la seàƒ±al que viene del tendido eléctrico, y poder hacer frente a una factura que incluya estos servicios. Los lugares donde esta tecnologàƒ­a tiene un futuro prometedor son precisamente aquellos donde otros proveedores puramente de telecomunicaciones nunca llegaron por considerar que no habàƒ­a mercado para estos servicios.

Debido a que las làƒ­neas eléctricas ya han sido amortizadas llevar la seàƒ±al de telecomunicaciones por las mismas requiere una inversiàƒ³n mucho menor para poder ofrecer estos servicios.

Por este motivo se argumenta que los precios por el servicio pueden ser menores que los ofertados por las empresas de telecomunicaciones que utilizan fibra o cobre. Aàƒºn asàƒ­ los dispositivos para convertir la seàƒ±al (los modems) no cuentan con economàƒ­as de escala.

Los empeàƒ±os por llevar la conectividad a lugares remotos es ciertamente admirable. De todas maneras, es importante reconocer que el acceso a las telecomunicaciones se ha producido en muchos mercados maduros por su fortaleza econàƒ³mica y el poder adquisitivo de sus habitantes.

En muchos lugares de Latinoamérica el poder adquisitivo no alcanza ni para las necesidades bàƒ¡sicas, como pagar, por ejemplo, el simple recibo de la luz. Edificios pàƒºblicos y pequeàƒ±os negocios pueden sacar ventaja de esta tecnologàƒ­a siempre y cuando no haya un proveedor de telecomunicaciones que les pueda ofrecer el servicio, pues en estos casos la falta de una regulaciàƒ³n apropiada puede causar constantes litigios entre proveedores de telecomunicaciones y nuevos entrantes utilizando las redes eléctricas.

Para que PLC pueda competir en el mercado y su uso se vuelva comàƒºn es imperativo, antes que realizar pruebas piloto, modernizar los marcos regulatorios de algunos de los mercados de Latinoamérica.

Previous articlePEI Volume 13 Issue 3
Next articleDE inches forward

LATEST FEATURE