La economía venezolana tiene como pilar principal el petróleo. La utilización política de éste sólo perjudica a Venezuela

Alcanzando tintes dramáticos, Venezuela sufrió uno de las manifestaciones laborales más severas de su historia, principalmente porque se utilizó como instrumento político a su pilar económico para forzar la salida del todavía presidente Hugo Chávez.

La empresa Petróleos de Venezuela (PDVSA), es la institución económica más importante del país. Y aunque tan sólo proporciona empleo directo a un uno por ciento de la población laboral venezolana, contribuye en un 27 por ciento al Producto Interior Bruto (PIB), supone un 79 por ciento de los ingresos totales generados a través de las exportaciones y representa casi la mitad, un 47 por ciento, de los ingresos estatales.

La precaria situación económica en la que vive Venezuela combinado con una fuerte dosis de corrupción ha provocado la sublevación de una gran mayoría de la población contra la persona creen les ha llevado a esta situación: el presidente Chávez. Como medida de fuerza la Coordinadora Democrática, que aglutina a una serie de grupos de la sociedad venezolana, formalizó una huelga laboral en PDVSA para atacar los ya dañados fundamentos económicos del país para hacer claudicar a Chávez.

Curiosamente, la jugada salió al revés y Chávez salió reforzado y más dispuesto a aplicar mano dura mientras la empresa PDVSA quedaba maltrecha. Tras una maniobra que duró dos meses, la quinta empresa productora de petróleo del mundo pasó de generar 3,2 millones de barriles de crudo al día a unos anecdóticos 40.000.

A pesar de que en estos momentos la empresa no sólo ha recuperado y superado los niveles previos al inicio de la huelga en diciembre del año pasado, 40.000 personas participantes perdieron sus empleos a raíz de la cancelación de la huelga.

Con una producción actual de unos 3,3 millones de barriles al día, cifra que muchos ponen en duda, la comunidad internacional permanece escéptica en cuanto a la viabilidad de PDVSA de mantener este nivel en el medio plazo. Los despidos han dejado el capital humano de la empresa maltrecho y las agencias de crédito han puesto énfasis que muchos de los profesionales que fueron despedidos son fundamentales para que la empresa pueda cumplir sus objetivos.

La imagen de la industria de los hidrocarburos del país ha sido seriamente dañada a nivel internacional. Recuperar la confianza en el mercado será complicado a pesar de que desde la compañía se intenta ofrecer una imagen de total normalidad.

En un comunicado hecho publico al cierre de nuestra edición, PDVSA decía que “el 98 por ciento de las ventas de crudo realizadas por PDVSA en el mercado internacional durante el primer semestre de este año, han sido facturadas y cobradas, lo cual confirma la normalización de las operaciones financieras de PDVSA”. José Gregorio Morales, director ejecutivo de finanzas de PDVSA, señaló que “desde noviembre de 2002 y hasta el 31 de julio de 2003, PDVSA ha facturado a nivel internacional, un total de 8.200 millones de dólares”.

Algo parecido ocurre con el propio país, las aguas han vuelto a su cauce, o por lo menos a los niveles anteriores a la huelga, aún así el riesgo país sigue siendo elevado y la comunidad internacional escéptica.

La empresa sufre de poca flexibilidad financiera para hacer frente a las necesidades de inversión ya sea en el mantenimiento de la infraestructura ya instalada o en nueva. Según FitchResearch, el programa de inversiones en capital antes de la huelga estaba cifrado en 17.300 millones de dólares para los próximos cinco años y que debían ser invertidos por esponsors e inversionistas internacionales, situación que se ha revertido debido a la incertidumbre impuesta sobre venezuela como país donde invertir.

La empresa tiene asegurado su importancia y participación en el sector de la energía a nivel global debido a sus características. Al corto plazo es cuando la empresa enfrenta problemas relacionados con la inestabilidad política en el país y el uso que se hizo de ésta empresa para la obtención de objetivos políticos.

noticias

Argentina: Edenor S.A. mostró una ganancia contable de 294,2 millones de pesos durante el primer semestre de 2003, fundamentalmente por efecto de la revaluación del peso respecto del dólar, declaró la propia empresa. Esta cifra incluye una ganancia de cambio de 293,3 millones, la cual reduce la pérdida cambiaria de la sociedad, que al 31 de diciembre de 2002 era de $1.195 millones. Edenor SA sigue registrando en sus resultados una pérdida acumulada por diferencia de cambio de $901,7 millones.

Argentina: El consiguiente desajuste entre los ingresos congelados y los costos, en su mayoría afectados por la devaluación o la inflación, generó como consecuencia un resultado operativo para el primer semestre de 2003, de apenas 900 mil pesos, representando una disminución del 99%, con relación a los $81,9 millones de igual período de 2002. Por la revaluación del peso con respecto al dólar estadounidense durante el presente período, el semestre arroja una ganancia final de $45,2 millones comparados con una pérdida de $58,5 millones en igual período del año anterior.

Centro América: El Banco Interamericano de Desarrollo anunció aprobó de un préstamo de 37,5 millones de dólares Guatemala para apoyar la construcción de una línea de transmisión que conectará a los sistemas eléctricos guatemalteco y mexicano . Para conectar a las redes de México y Guatemala se construirá una línea de transmisión de 103 kilómetros y400 kilovoltios , con un tendido de un circuito ampliable a dos circuitos, entre la ciudad mexicana de Tapachula y la localidad guatemalteca de Los Brillantes. La capacidad inicial del enlace se estima en 200 megavatios en la dirección México a Guatemala y en 70 megavatios en la dirección Guatemala a México. El préstamo fue otorgado a un plazo de 25 años, con 4 años de gracia, y a una tasa de interés variable, en la actualidad de 5,80 por ciento anual. Los fondos de contrapartida de Guatemala ascenderán a 5,9 millones de dólares. El costo total del proyecto ha sido estimado en 55,8 millones de dólares.

Colombia: Chevron Texaco tenía una concesión para explotar la extracción de gas de Chuchupa frente a la costa de La Guajira. Al parecer el contrato de concesión fue denunciado por parte del Consejo de la Nación en febrero de este año por ir en contra de los intereses nacionales colombianos. De momento el gobierno estudia la ampliación del contrato para que se siga con la explotación del yacimiento.