Cubriendo un área de aproximadamente 1.28 millones de kilómetros cuadrados y con unos 27 millones de habitantes, Perú cuenta con una de las industrias de la energía más dinámicas de Latinoamérica. Los factores que fomentan el dinamismo en el mercado peruano se pueden encontrar en una política capitalista donde el gobierno ha intentado revitalizar las inversiones en el sector energético. Aún así, siguen alzándose las voces sobre el control que ejerce el Estado sobre la industria y el trauma que ha supuesto el intento de privatizar las hidroeléctricas.

Así pues la intención del joven gobierno, después de Fujimori, es crear una economía abierta en la que impere la libre competencia. La función del Estado en este marco sería tan sólo arbitrar a los jugadores del sector, algo que apunta a atraer inversiones extranjeras. De hecho el renglón de la minería es la fuente más atractiva para los inversionistas y el Ministerio de Energía y Minas peruano espera que de los 14.131 millones de dólares que se invertirán en el mediano y corto plazo en el país, la mayoría vaya destinado a ese sector.

De todas maneras, las continuas privatizaciones realizadas en la década de los 90 han perdido fuerza paulatinamente, aunque el gobierno sigue persiguiendo el deshacerse de los activos que controla. El presidente Alejandro Toledo tiene como objetivo seguir promoviendo la venta de activos de propiedad del Estado así como apoyar que sea el mercado el que determine los precios. Con la venta de los activos eléctricos el gobierno espera engordar las arcas del tesoro peruano con entre 2.000 a 2.500 millones de dólares el año que viene. Claro que estas cifras podrían estar algo infladas si se toma en cuenta que en el 99 sólo recaudó 350 millones dólares en vez de los 800 esperados en aquella época. Además, muchos de los activos que debían ser puestos a la venta quedaron pospuestos para después de las elecciones del año 2000.


Perú cuenta con muchos recursos naturales
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Grupos de empresarios, como Confiep, están pidiendo a gritos que el gobierno ponga de nuevo en marcha las privatizaciones para aliviar la economía del país. Estos grupos argumentan que las ineficiencias creadas por las empresas estatales les han costado a los peruanos miles de millones de dólares.

Y no es que Perú tenga problemas económicos que podrían considerarse de peso. La moneda se ha mantenido estable durante todo el presente año, factor importante para que los inversionistas muestren interés en el mercado. El Producto Interno Bruto (PIB) creció en un 0.7 por ciento en el 2001 y se espera alcance casi el cuatro por ciento este año. Las previsiones indican que la economía peruana puede mantener esa tasa de crecimiento de alrededor del cuatro por ciento hasta el 2006.

La gran esperanza del sector se centra en los yacimientos naturales de gas encontrados en los campos de Camisea. A pesar de ser un país con recursos para la energía hidroeléctrica, los yacimientos de gas han cambiado el foco de atención y el gobierno está dispuesto a incentivar la inversión en este campo.

Mercado de la energía

La demanda de energía sigue creciendo constantemente. El futuro de la electricidad en Perú pasa por la energía térmica utilizando gas natural como combustible. En estos momentos el 85 por ciento de la energía es hidroeléctrica y el 15 de centrales térmicas. Las térmicas se abastecen en un 67 por ciento de gas natural y los yacimientos descubiertos en Camisea apuntan a que la inversión en estas centrales aumente y muchas de las que no estaban en funcionamiento debido a que los combustibles utilizados son demasiado caros podrán operar aprovechando los precios y abastecimiento de gas natural. Es en ese ámbito donde Perú aumentará su producción de energía.

Por el lado del petróleo, la nación está sufriendo para revertir el descenso en la producción de petróleo debido a varios intento fallidos de exploración y por la falta de incentivos por parte del gobierno para atraer a inversionistas capaces de invertir en la búsqueda de petróleo. Algunos grupos están intentando convencer al Estado para que fomente un ambiente donde los inversionistas muestren interés en la industria petrolera. Se calcula que el gobierno debería invertir entre 112 y 150 millones de dólares al año hasta 2005 en exploraciones y producción para poder mantener los niveles actuales.

El Ministerio está dispuesto a hacer un esfuerzo para revitalizar las exploraciones de petróleo y destaca la necesidad de promocionar el sector hidrocarburos con nuevas reglas del juego. “Es una norma que consiste en ofrecer un premio por cuatro años, de rebajar el 30 por ciento las regalías a aquellos que realicen hallazgos en ese periodo. A la empresa que tiene sus regalías pactadas, si encuentra petróleo en los próximos cuatro años va a tener una regalía de un 30 por ciento menor de la que tenía pactada con el Estado”, explica el Ministro de Energía y Minas, Jaime Quijandría Salmón.

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En cuanto a los recursos hidrográficos, los Andes forman una división continental que separa a Perú en dos subsistemas. Uno es el sistema del Pacífico que consiste en pequeños ríos que se originan en los Andes y que están secos la mayor parte del año. El sistema Atlántico lo componen parte de los ríos amazónicos. Rimac es el río más importante para el sistema hidroeléctrico del país contando con 13 plantas en su afluente.

Las plantas hidroeléctricas abastecen la mayoría de la demanda del país. A pesar de que los recursos naturales son ideales para la puesta en marcha de estas plantas, no es muy probable que alguien saque provecho debido a las grandes inversiones de capital necesarias para el desarrollo de estos proyectos, al largo plazo para recuperar la inversión, a la falta de apoyo por parte del gobierno que ha preferido fomentar el uso del gas natural como combustible para la generación de energía eléctrica en el país, a la falta de infraestructura para llevar a cabo los proyectos a zonas que suelen ser remotas, a la inversión que se requeriría para el transporte y a la falta de interés por parte de inversionistas extranjeros en este tipo de proyectos.

En cuanto al carbón, Perú produce cantidades limitadas y la mayoría de las necesidades del país en este sentido son satisfechas con importaciones.

El gas de Camisea

En Perú el gas es la nueva estrella que brilla en la industria de la energía. El gobierno no ha puesto reparos para que sea éste el combustible utilizado para la generación de electricidad, serán los inversionistas privados los encargados de tomar el relevo que deja la administración para desarrollar este sector.

Perú tiene grandes reservas de gas natural. Entre éstas se encuentra Camisea, el yacimiento de gas natural más grande de Sudamérica. Aún así la nación todavía no le ha sacado provecho a este recurso natural y un porcentaje muy pequeño se utiliza para la generación de electricidad. Este panorama cambiará el año que viene o en el 2004 con la puesta en marcha de la red de Camisea, proyecto que por motivos políticos se ha ido posponiendo.

Camisea se encuentra en el Amazonas, unos 480 kilómetros de la capital del país, Lima. Se estima que Camisea cuente entre 9 y 13 billones de pies cúbicos. Este yacimiento proveerá gas natural a plantas en el norte y centro de la nación así como a la capital. Una vez operacional al cien por cien, se espera produzca a diario unos 500 millones de pies cúbicos.

El Ministerio de Energía y Minas estima que Camisea reducirá los costos del sector en unos 2.800 millones de dólares al remplazar las plantas de petróleo con plantas que funcionen con gas natural, insumo significativamente más barato.

Este hecho es motivo de orgullo del propio presidente por las repercusiones que tendrá en el consumidor final de menores recursos. “Unos gobiernos no quisieron hacer este proyecto otros no tuvieron el coraje de poder hacerlo, pero yo estoy orgulloso de que mi gobierno lo pueda hacer y podamos comenzar a sacar gas durante mi gestión”, dice Toledo.

El presidente desde el principio ha apoyado a los responsables del proyecto, Pluspetrol, garantizándoles algo que muchos consideran primordial para el buen funcionamiento de la industria: estabilidad jurídica.

Ustedes [en alusión a Pluspetrol y a otros posibles inversionistas] pueden tener todo el respaldo, cuiden a mis comunidades y el ambiente, y ustedes tendrán absolutamente todo el respaldo de mi gobierno para llevar adelante la obra y sacar gas para el 2004″, expresa el mandatario.

El ingeniero Alberto Moons, alto ejecutivo de Pluspetrol, la empresa operadora del consorcio encargado de la explotación, responde diciendo que se han invertido hasta la fecha 336 millones de dólares.

Ya hemos transportado 50.000 toneladas de equipos y materiales—un 60 por ciento del total—y en la próxima época de lluvias esperamos hacerlo con otras 40.000 toneladas”, dice.

Explica que, para limitar el daño ambiental, se va a operar Camisea como si se tratara de un yacimiento ubicado en el mar aplicando fundamentalmente la tecnología de la perforación direccional; de manera que, de un solo pozo se van a hacer cuatro.

En el aspecto socio-ambiental, Moons afirma que “nos estamos manejando por el concepto de desarrollo sostenible”, y refirió a continuación que “hay un programa permanente de consulta, diálogo y participación con las comunidades”.

Los discursos del presidente y los altos ejecutivos de la empresa que explota Camisea despeja las dudas que se abrieron sobre la financiación del proyecto.

Cómo y quién transportará este gas? Por un lado, Transportadora de Gas de Perú está construyendo un gasoducto para llevarlo a las ciudades de la costa occidental del país. La inversión total de este gasoducto asciende a 700 millones de dólares y recorrerá 693 kilómetros desde Camisea al este de Lima y Callao con una capacidad inicial de 6,5 millones de metros cúbicos diarios.

Otro yacimiento importante de gas es Aguaytia en el norte del país y que empezó a funcionar en 1998. Esta operador por un grupo formado por Maple Gas Corporation, Duke Energy International, El Paso Energy International Company, Illinova Generating Company, Power Markets Development Company y Scudder Latin America Power Fund.

Más promoción para Perú

A pesar de que el sector de la energía en Perú es uno de los que menos problemas tiene, todavía queda camino por recorrer. Los inversionistas necesitan motivos sólidos para jugársela en Latinoamérica, aunque sea en un territorio que ha demostrado durante los 90 que sus fundamentos macroeconómicos y, hasta cierto grado, jurídicos, dadas las circunstancias de la región, son sólidos lo que le ha servido para soportar mejor que otros países las crisis externas como la de Asia a finales de los 90 y la actual.

Así pues desde el Ministerio se están dando todas las condiciones para seguir atrayendo más inversión a este sector. El propio Ministro reconoce que se debe seguir con la labor y asegura que deben ser todos los actores los que trabajen en crear las condiciones idóneas para que la industria se desarrolle debidamente. Perú ha recorrido un buen tramo, pero todavía quedan temas pendientes como las futuras exploraciones de petróleo y las hidroeléctricas, y ahí, el lavado de imagen tendrá que tener mayores esfuerzos.