Las centrales eléctricas de Brasil efectuaron cortes tras recibir orden de hacerlo por parte del Operador Nacional del Sistema Eléctrico (ONS). De esta forma quedó patente la fragilidad del sistema en caso de acaecer graves sequías.

La compañía AES Eletropaulo afirmó haber cortado más de 700 MW a petición de la ONS. Lo mismo anunció Light SA y también otras compañías, informa Reuters.

CPFL Energia cortó hasta 800 MW en distintas ciudades de los estados de Sao Paulo y Río Grande do Sul.

Copel redujo hasta 530 MW, lo equivalente al 10 por ciento del consumo de sus usuarios.