Aunque el carbón no es muy utilizado en América Latina es importante que las plantas existentes sean modernizadas para poder seguir ofreciendo una diversificación de las matrices energéticas

Generadores de energía y el Electric Power Research Institute (EPRI), organización ubicada en California, Estados Unidos, anunciaron una nueva iniciativa denominada en Inglés “CoalFleet for Tomorrow” para acelerar el despliegue de tecnología limpia, eficiente y avanzada para plantas a carbón que además permitan manejar el dióxido de carbono emitido por estas plantas.

Según EPRI, las plantas a carbón han sido el caballo de batalla de la industria en Estados Unidos, produciendo más de la mitad de la energía generada en el país. Globalmente hablando, un número de países importantes cuentan también con abundantes reservas de carbón.

La preocupación que existe en estos momentos en muchos mercados para asegurar el suministro de energía en el largo plazo a precios razonables está haciendo que el carbón se presente como una alternativa de diversificación.

Una nueva generación de sistemas de generación a carbón deben ser introducidos al mercado para poder satisfacer la creciente demanda, ya que el carbón es en muchos mercados una parte integral de la generación y en otros se contempla el incrementar su rol para diversificar las fuentes de energía.

“El objetivo de esta iniciativa es preservar esta abundante fuente de combustible como un componente vital en la mezcla de generación de electricidad. El trabajo se debe iniciar ya mismo para asegurar que las tecnologías avanzadas para el uso de carbón pueden demostrar su desempeño antes de que sea necesario reemplazar las plantas a carbón.” dice Hank Courtright, vice presidente de generación y recursos de distribución de EPRI.

“Vemos la necesidad de que se construyan y operen plantas para ganar experiencia y reducir los costos de las tecnologías avanzadas para el carbón”.

Durante el primer año del programa este nuevo grupo se concentrará en acelerar la entrada en el mercado de la tecnología conocida como Integrated Gaficiation Combined Cycle (IGCC) durante el periodo que va desde el año 2005 al 2015.

La característica principal de IGCC es que combina la eficiencia de las turbinas de gas con la habilidad de utilizar carbón o combustibles de bajo costo. Además, esta tecnología emite niveles muy bajos de sulfuro, mercurio y óxidos de nitrógeno.

En América Latina el carbón es poco utilizado en relación con otras fuentes de energía, incluso si se compara con fuentes como el diesel muy utilizado en Centroamérica y el Caribe.

La combinación de un favoritismo histórico en muchos mercados por la energía hidroeléctrica, los yacimientos de gas y la introducción en el mercado de las plantas a gas de ciclo combinado han dejado el rol del carbón en la región en una fracción en la composición de la matriz de generación.

Por otro lado, la percepción de que el carbón es sucio también ha prevenido su mayor participación en las matrices energéticas y, hoy en día, dados los precios del gas y las ya amortizadas hidroeléctricas no es una de las opciones principales a considerar.

De todas maneras, varios factores están haciendo que el carbón entre en los planes de expansión de algunos de los países importantes. Además hay factores tecnólogicos como la tecnología IGCC, que aún estando lejos de entrar en la región, ya hay mercados contemplando la mejora de plantas de carbón existentes o creando grupos de trabajo para aprovechar plantas antiguas de manera que puedan seguir ofreciendo un servicio sin crear un problema de polución con el medio ambiente.

En Rio Grande do Sul, Brasil, el gobierno ha creado un grupo de trabajo para mejorar dos plantas de carbón Jacubi I de 350 MW y Charqueadas de 72 MW. Ambos proyectos deben reducir sus emisiones para cumplir con la regulación brasileña y se sugiere el uso de tecnologías de carbón limpia para que estas plantas sean operativas.

En México la CFE ha iniciado una licitación para mejorar 1500 MW de la planta termoeléctrica Francisco Pérez Ríos, planta que inició operaciones entre 1976 y 1982 y cuenta con cinco unidades de 300 MW cada una que funcionan a carbón.

La realización de esta iniciativa se debe a la violación de esta planta de la regulación mexicana en materia de emisiones, para lo que nuevas tecnologías deberán ser utilizadas para bajar las emisiones.

Por último, en Chile y debido a los problemas con Argentina para importar gas el gobierno a decidido contar también con mejoras en plantas de carbón. En el programa de obras recomendadas del 2006 al 2015 hay un ligero aumento de las plantas de carbón.

Por ejemplo, se recomienda en el 2006 la planta los Vilos con 400 MW. La Laguna Verde para el 2011 con 381 MW y la Central Concepción en el 2013 con otros 400 MW.