21 de julio 2010 – La producción de electricidad en México a través de energías limpias recibió un espaldarazo cuando el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) anunció que financiaría con US$1.6bn la construcción del mayor parquet eólico de América Latina. Según las estimaciones del BID, esta planta generará el 4 por ciento de la demanda eléctrica del país y dará empleo de forma directa o indirecta durante su construcción a unas 10 000 personas.
 
Sin embargo, este plan de energías limpias choca con la intención de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), empresa pública que administra la producción energética del país, de aumentar la demanda de carbón de los 10 millones de toneladas anuales a los 25 millones para 2024. En plena era de las energías renovables, la apuesta del BID debe primar sobre las intenciones del gobierno mexicano.