Las centrales a gas de cinclo combinado siguen siendo una de las grandes apuestas de este mercado para cubrir las necesidades energéticas mientras algunos proyectos hidroeléctricos se retrasan.

México cuenta con una capacidad instalada de cerca de 50 GW de los cuales más del 80 por ciento aproximadamente proviene de plantas térmicas. Según la secretaria de energía (Sener), se deberían añadir cerca de 30 GW de potencia en la próxima década para que México pueda satisfacer la demanda proyectada.


Central térmica Altamira V
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México cuenta con un mercado donde la energía producida se la dividen los organismos públicos como Comisión Federal de Energía (CFE), Luz y Fuerza del Norte (LFC) y Petróleos de México (Pemex); los productores independientes de energía, siendo el mayor Iberdrola; y los proyectos de autoabastecimiento y cogeneración.

Y dentro de las necesidades energéticas está la actual composición del mercado y las discusiones sobre si debe abrirse a la competencia como medida para asegurar la inversión en nuevos proyectos.

Y con esta discusión sobre la mesa, que lleva años, en algunos ámbitos públicos se asegura que México tiene en estos momentos una sobre capacidad que hace que algunas de las nuevas plantas estén siendo subutilizadas. En cualquier caso, parece que la reforma del mercado es necesaria y la problemática radica más en elaborarla de tal manera que haya consenso.

Por la parte de los consumidores, el mercado está dividido en cinco categorías: sector agrícola, residencial, comercial, servicios e industrial, siendo este último el mayor consumidor de este bien con un 59 por ciento del consumo total, según datos de Sener para el año 2004, los más recientes hechos públicos.

Varios son los parámetros utilizados para estimar la demanda y consumo de energía a futuro, y en sus estudios Sener estima que del año 2005 al 2014 el consumo nacional crecerá a una tasa anual del 5,2 por ciento. Esta cifra es superior a los 10 últimos años, donde el consumo de energía creció a una tasa anual del 4,5 por ciento.

De todos los grupos de consumidores se espera que sea el industrial el que crezca a una tasa anual mayor, cifrada por la Sener en el seis por ciento anual, para pasar del 59 por ciento de todo el consumo al 62 por ciento en el año 2014.

Una de las preocupaciones del mercado mexicano para la próxima década son los precios de su energía eléctrica. Debido a la composición actual de la matriz, principalmente térmica, México debe tener en cuenta los precios de los combustibles fósiles.

El gas natural está siendo una de las apuestas para satisfacer la demanda a futuro. Este insumo ha experimentado fuertes subidas de precio el los últimos tiempos debido a varios factores que Sener considera circunstanciales, por lo que espera que los precios del gas natural bajen y se estabilicen aunque nunca hasta los niveles experimentados hace cinco o seis años.

Y aunque hay proyectos hidroeléctricos importantes como El Cajón, La Parota o La Yesca, estos parece que se verán retrasados, especialmente los dos últimos, mientras que nuevas plantas a gas de ciclo combinado seguirán entrando en acción en los próximos dos años.

Importancia del gas natural

Mientras otros mercados en Latinoamérica tienen dudas sobre el uso de gas natural, México está apostando fuerte por este combustible para cubrir una gran parte de sus necesidades de energía eléctrica en los próximos años mientras intenta alejarse de los derivados del petróleo.

A pesar de los precios actuales del gas natural, la situación parece propicia en este mercado para que las inversiones en plantas térmicas a gas, muchas de las cuales inician como ciclo combinado, sigan produciéndose, especialmente porque se están llevando a cabo obras importantes para asegurar que estas plantas cuenten con el abastecimiento de gas natural necesario para poder operar.

Un par de estas importantes obras se inauguraron a finales de octubre: la terminal de gas natural de Altamira y el gasoducto Naranjos-Tamazunchale, obras que permitirán garantizar el suministro de gas natural para las centrales eléctricas de la región: Altamira V, Tuxpan V y Tamazunchale.

La terminal de gas natural de Altamira es considerada una obra “estratégica” para el desarrollo de México, ya que garantiza el abastecimiento de gas natural en el largo plazo en las mejores condiciones de calidad y precio.

La terminal de gas natural de Altamira ocupa una superficie de 22 hectáreas y se localiza en la Administración Portuaria Integral de Altamira.

Su construcción requirió una inversión de 440 millones de dólares y fue desarrollada por el consorcio denominado Shell Gas B. V. / Total Gaz / Mitsui Co.

La obra incluye: instalaciones marítimas para que los buques-tanque que transportan gas natural licuado (LNG, por sus siglas en inglés) descarguen su contenido; dos tanques con capacidad de almacenamiento de 150.000 metros cúbicos de LNG cada uno; instalaciones para la regasificación del LNG; y un sistema de transporte y entrega de gas natural en las condiciones requeridas en los puntos de entrega.

La propia CFE firmó un contrato de compra de regasificación de LNG de 5200 millones de metros cúbicos anuales de Altamira. Este gas natural será utilizado para las necesidades energéticas de la región, entre ellas abastecer a varias centrales térmicas de ciclo combinado.

Y para llevar este gas a dichas centrales, se construyó el gasoducto Naranjos-Tamazunchale, a través del cual se suministrará el gas natural que requerirán las centrales eléctricas Tamazunchale, Tamazunchale II y Tamazunchale III, todas ubicadas en el estado de San Luis Potosí, para su operación.

El gasoducto tiene longitud de 130 kilómetros una y una capacidad de transporte de gas natural de 430 millones de pies cúbicos diarios.

El proyecto significó una inversión de 192 millones de dólares y su construcción estuvo totalmente financiada por el consorcio formado por las empresas TransCanada PipeLines Limited y TCP CentrOriente Ltd, que será el encargado de suministrar el gas natural a las centrales eléctricas de la CFE a partir de diciembre de este año y por un periodo de 26 años.

Se pone en marcha el ciclo combinado Altamira V

Y prácticamente al unísono con la inauguración de la terminal de regasificación de gas natural Altamira y el gasoducto, se puso en marcha la central Altamira V a finales de octubre. La inauguración de la central estuvo rodeada de personalidades de México, entre las que se encontraban el Presidente de la nación Vicente Fox, así como la plana mayor de Iberdrola.

Y no es para menos, pues con esta planta Iberdrola no sólo pone en marcha la central térmica de mayor potencia en el país, sino que además se convierte en el segundo generador del país por detrás de la CFE, y el primero bajo el esquema de productor independiente de energía (IPP por sus siglas en inglés).

La española Iberdrola está jugando un papel importante en la expansión de la matriz energética de México, principalmente con la puesta en marcha de centrales térmicas de ciclo combinado pero también mediante otras fuentes como la propia energía eólica.

La planta Altamira V es toda una obra faraónica. La planta cuenta con una capacidad de potencia de 1.121 MW y para llevarla a cabo se han invertido nada más y nada menos que 550 millones de dólares.

No en vano en su construcción han llegado a trabajar 2.300 personas y se han empleado las tecnologías más avanzadas no sólo para su operación que verá mejorada por un menor uso de agua y gas natural, sino también para que sea lo más amigable posible con el medio ambiente.

Esta central de ciclo combinado fue adjudicada a Iberdrola tras un concurso internacional promovido por la CFE. En virtud de los términos de los contratos firmados en su día, Iberdrola tiene asegurada la venta de toda la energía que produzca durante 25 años a la propia CFE, que también suministrará el gas a la planta.

Ignacio Galán, Presidente de Iberdrola dijo que la entrada en funcionamiento de Altamira V representa una nueva muestra de “nuestro compromiso constante con el medio ambiente” y “que el desarrollo sostenible forma parte de nuestros valores más sólidos y profundos”.

Además el presidente de la española enfatizó su compromiso con México, donde la empresa contempla en su “Plan Estratégico” que va de 2007-2009 y que fue presentado el 4 de octubre por por el propio presidente de la compañía, una inversión de otros 1.200 millones de dólares aproximadamente.

Iberdrola ya cuenta con una potencia en México de más de 3.800 MW, cuya producción anual asciende a unos 30.000 millones de kWh. Esta capacidad instalada se reparte entre los ciclos combinados de Monterrey III (1.037 MW), Altamira III y IV (1.036 MW), La Laguna II (500 MW) y Altamira V (1.121 MW), y la planta de cogeneración de Enertek, de 120 MW.

La Compañía está construyendo otro ciclo más en este país: el de Tamazunchale de 1.135 MW, que comenzará a funcionar en 2007 y que es la mayor central eléctrica licitada hasta ahora en México.

Además Iberdrola está desarrollando parques eólicos en Oxaca que suman en total una capacidad de 150 MW de potencia.