Por redacción Potencia

Centroamérica se sigue preparando para su integración eléctrica. Esta es la radiografía de las diferentes naciones que la formarán.

A finales de 2007 la región centroamericana contaba con una capacidad instalada de 9.519 MW con una demanda máxima de 6.502 MW. Casi el 50 por ciento de toda la capacidad instalada, unos 4.200 MW, pertenecen a plantes de generación hidroeléctricas, mientras que también hay que destacar el papel de geotermia que cuenta con una capacidad de 458 MW. Por la parte menos positiva, destaca la creciente dependencia en combustibles fósiles que deben ser importados y que han afectado a los precios de energía de la mayoría de naciones. La capacidad instalada con diesel era a finales de 2007 de 2.648 MW y el gas contribuía con 755 MW.

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De los 38.000 GWh producidos durante ese año, 14.729 GWh fueron producidos por generadoras pertenecientes a entes públicos y 22.984 GWh provenía de empresas privadas.

El balance importación/exportación de toda la región ha sido tradicionalmente de cero, ya que se ha exportado lo mismo que se ha importado casi en todos los años desde 1995.

Centroamérica, como región, tiene mucho que ganar con la integración, pues el tamaño de sus mercados no permite aprovechar recursos propios para la puesta en marcha de proyectos de gran envergadura. La integración del proyecto SIEPAC debería fomentar la construcción de centrales más estratégicas que aprovechen los recursos naturales de una región que no cuenta con combustibles fósiles. Además, la integración debería fomentar las centrales con energías renovables no convencionales, especialmente la eólica y la geotermia, la única energía renovable no convencional ya aprovechada por algunos de sus mercados. A continuación una radiografía de los diferentes mercados que componen la región centroamericana.

Costa Rica

Uno de los pocos mercados en la región latinoamericana que no sufrió un periodo de apertura. El 78 por ciento de la generación del país está bajo el control de Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) y la mayoría de esta generación se produce mediante centrales hidroeléctricas. La capacidad instalada total en el país era de 2.182 MW a finales del año pasado. Casi el 70 por ciento de la capacidad instalada en el Sistema Eléctrico Nacional (SEN) proviene de plantas hidroeléctricas, mientras que las centrales térmicas son tan sólo un 19 por ciento del total. Más de un 11 por ciento de la generación toral proviene de fuentes renovables no convencionales como la geotermia, eólica, biomasa o bagazo.

Ya desde el año 1998, Costa Rica cuenta con un elevado porcentaje de electrificación que alcanzó el 99 por ciento a finales de 2007.

El mercado residencial es el mayor demandante de la energía con un 40 por ciento, seguido por el industrial con un 28 por ciento. Costa Rica cuenta con 706 kilómetros de líneas de transmisión de 138 KV y 1007 kilómetros de líneas de 230KV.

En la última década la fiabilidad del servicio eléctrico ha mejorado significativamente.

El Salvador

Este mercado contaba con una capacidad total instalada a finales de 2007 de 1.307 MW, lo que supone haber doblado su capacidad de generación desde 1985, cuando el país contaba con 632 MW. En los últimos años, El Salvador ha incrementado levemente su capacidad de generación. En el año 1995 las primeras empresas privadas iniciaron su participación en el mercado y ya en 2002 eran responsables de más del 50 por ciento del parque de generación. Entre 2002 y 2007, la generación pública decreció sensiblemente a su vez que la generación privada aumentaba. Fueron las empresas privadas las que optaron por la utilización de centrales térmicas, haciendo que estas centrales dominen la matriz de generación con 608 MW de capacidad por 471 MW de las hidroeléctricas. Es importante destacar el papel que juegan las centrales geotérmicas en este mercado. Si bien la capacidad instalada de estas centrales era 151 MW a finales de 2007, la geotermia fue la tercera fuerza en la producción de electricidad con 1.293 GWh, por 1.783 GWh de la hidroelectricidad y 2.225 GWh de las centrales diesel ese mismo año.

Guatemala

Guatemala es otro de los mercados centroamericanos donde la entrada del sector privado provocó un importante incremento en la generación térmica, si bien su incremento no fue tan importante como el sufrido en El Salvador, pues este mercado ya contaba con centrales a gas y diesel desde 1995. A finales de 2007, el mercado alcanzó una capacidad instalada de 2.134 MW, de los cuales 671 MW pertenecían a plantas hidroeléctricas y 1.009 MW a centrales térmicas con un amplio dominio del diesel con 671 MW. A diferencia de El Salvador, Guatemala contaba a finales de 2007 con capacidad a gas (200 MW) y carbón (139 MW). La geotermia, a su vez, no jugaba un rol tan destacado. A pesar de contar con una capacidad instalada de gas superior a la del carbón, éste último insumo proporciona una mayor oferta de generación de electricidad con 1.038 GWh por 18,8 GWh del gas. La generación diesel con 2.714 GWh dominaba el mercado, seguida de la hidroelectricidad con 2.966 GWh en 2007. El sector privado es el que se encarga de generar la mayor parte de la electricidad y a finales de 2007 era responsable de 5.690 GWh, mientras que la generación por entidades públicas se situaba en los 2.239 GWh.

Tradicionalmente Guatemala ha sido exportador neto de energía eléctrica, siendo su balance más favorable en el año 2000, cuando exportó 880 GWh e importó 123 GWh. En 2007, el balance de comercio de la energía eléctrica se situaba en 132 GWh exportados por 8 GWh importados.

Honduras

Este mercado no escapa a la tendencia de sus vecinos y desde 1995 han sido las centrales térmicas las que han ganado en importancia hasta colocarse como la fuente principal de generación de energía. Ya desde el año 2000, las centrales térmicas a gas y diesel, principalmente este último, han tomado el mando del mercado hondureño. En 2007, la diferencia se incrementó dejando la capacidad instalada de centrales hídricas en 519 MW por 983 MW de centrales térmicas (913 MW son centrales diesel). La capacidad instalada de Honduras, incluyendo a los cogeneradores, se situaba en los 1.573 MW a finales de 2007, mostrando un crecimiento relativamente constante en los últimos cinco años.

En términos de la generación, el diesel casi doblababa la aportación de la generación hídrica que fue de 2.214 GWh en 2007. La generación a gas fue de tan sólo 4,2 GWh. Este insumo ha ido perdiendo paulatinamente protagonismo desde que alcanzara su pico en cuanto a aportación con 198 GWh en 2002.

Nicaragua

Este es el mercado que contaba con la menor capacidad instalada de toda la región centroamericana con 822 MW a finales de 2007. En este mercado, la capacidad hidroeléctrica instalada prácticamente no ha evolucionado en los últimos 20 años, donde las adiciones en capacidad se han producido mediante centrales térmicas de varios tipos, siendo las centrales a vapor las más utilizadas. Incluso la capacidad instalada de cogeneración supera desde el año 2005 a la capacidad hidráulica instalada. Sin embargo, en este mercado también destaca la capacidad instalada en cuanto a geotermia con 88 MW muy cercanos a los 104 MW de capacidad hidráulica.

Como el resto de la región, es el diesel el mayor contribuidor a satisfacer la demanda anual de energía, situación que se produce desde el año 2000, justo el año en el que estas plantas térmicas iniciaron operaciones en este mercado. En 2007 la generación diesel fue de 1.148 GWh, seguida de la generación a vapor con 828 GWh y la hidroelectricidad con 332 GWh. La generación privada casi cuadriplicaba a la pública con 2.220 GWh a finales de 2007. Nicaragua es el único de los países de esta región que es importador neto de electricidad, y en 2007 su balance fue de 62 GWh importados.

Panamá

Al igual que Costa Rica, en Panamá aún domina la energía hidroeléctrica tanto en su capacidad instalada como en su aporte anual de generación. A finales de 2007 la capacidad hidroeléctrica instalada era de 858 MW por 644 MW de capacidad térmica. El mercado a finales de ese año contaba con 1.502 MW de capacidad instalada total. Esta composición de la matriz se produce bajo el dominio de los productores privados, lo que en el resto de naciones ha desembocado en un crecimiento y dominio de la generación térmica. En 2007, el sector privado generó 5.432 GWh por tan sólo 639 GWh del sector público. La hidroelectricidad generó 858 GWh por 644 GWh de las centrales térmicas (vapor, diesel y gas).

Panamá es un exportador neto de energía eléctrica, siendo su balance más positivo en 2003 cuando exportó 181 GWh e importó 2,3 GWh. Este balance revertía una tendencia de los años anteriores por la cual Panamá importaba más que exportaba. En 2007 el balance no fue tan favorable como en 2003, pero sí registró uno de los mejores años en su balance de comercio eléctrico.