Algunos países cuentan con interesantes recursos geotérmicos; parece que algunos ya empiezan a aprovecharlos

La región latinoamericana cuenta con países con interesantes recursos geotérmicos que todavía no se están aprovechando, pues como sucede con todas las energías renovables no convencionales encontrar inversores para nuevas alternativas no es tarea sencilla, especialmente si algunas de estas nuevas alternativas no son competitivas en precio con las opciones tradicionales.

Aunque la actividad geotérmica se está activando en varios mercados de la región, son los centroamericanos los que muestran un elevado dinamismo en términos proporcionales con respecto al resto de los mercados. Esta región, que cuenta con valiosos recursos geotérmicos, intenta evitar su dependencia en los combustibles fósiles para la generación de energía eléctrica.

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Costa Rica es uno de los países pioneros en el uso de este tipo de fuentes, pues en 1963 la crisis de los combustibles fósiles forzó al Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) a buscar alternativas, siendo la geotermia una de las opciones estudiadas. Sin embargo, no sería hasta 1994 cuando entraría en operación la primera central utilizando el calor de la tierra para generar electricidad a través de cinco centrales que suman una capacidad instalada de 163,5 MW.

En la actualidad el ICE trabaja en el desarrollo de una nueva central geotérmica que se conoce bajo el nombre de Las Pailas. Después de los estudios de factibilidad, se han llevado a cabo los trabajos para la perforación de cinco pozos y ya se ha iniciado la instalación de la infraestructura para contar con una central de 35 MW de capacidad. La central iniciará sus operaciones comerciales en 2010, según datos del propio ICE.

Costa Rica no es el único país que ha desarrollado en el pasado este tipo de fuente, ni tampoco el único que recientemente anuncia un incremento en la capacidad. Nicaragua también planea ampliar la capacidad de generación a través de la geotermia. La empresa Polaris Energy Nicaragua, subsidiaria de Polaris Geothermal de Canadá, firmó un contrato con la empresa brasileña Queiroz Galvão para la ampliación de la capacidad de la central San Jacinto Tizate. Con esta ampliación la central pasará a contar de una capacidad de 10 MW a 34 MW. La inversión de esta ampliación asciende a 96 millones de dólares, según un comunicado de la propia compañía canadiense. Este proyecto está en parte financiado por el Banco Centroamérica de Integración Económica (BCIE).

Honduras también cuenta con recursos geotérmicos identificados sin explotar. Según estudios preliminares de la Secretaría Recursos Naturales y Ambiente (SERNA), Honduras tiene un potencial de 125,3 MW de capacidad utilizando esta fuente de energía. Recientemente la empresa GeoPlatanares anunció que terminaría el estudio de factibilidad de una central que se ubicaría en Platanares y que podría contar con una capacidad de 48 MW. Colón es otro de los lugares sin explotar donde también se podría obtener dicha capacidad.

Pero no son sólo los países de Centroamérica los que están mirando con interés a este tipo de energía renovable. México cuenta con un potencial estimado de 2,400 MW de capacidad utilizando esta fuente de energía que es ya importante en Baja California donde la central Cierro Prieto, de 720 MW, provee casi la mitad de la energía en esa región. En 2006 el ex presidente de la nación, Vicente Fox, inauguraba la central geotérmica Los Azufres II con una capacidad instalada de 100 MW y que requirió una inversión de 109 millones de dólares. En total la CFE cuenta con una capacidad de 960 MW con centrales geotérmicas que se verá ampliada con 25 MW adicionales cuando inicie operaciones la central Los Humeros en 2010.

Chile, mercado más necesitado que nunca de nueva generación, también contempla la posibilidad de utilizar esta fuente de energía pues se estima cuenta con una capacidad superior a los 3.500 MW.

Y para aprovechar este potencial, la empresa estatal de petróleo, Enap, y la minera Antofagasta Minerals suscribieron un acuerdo para el desarrollo de tres centrales geotérmicas que sumarán una capacidad instalada de 400 MW y que estarían todas operativas en los próximos 10 años.

Este mismo año podría entrar a operar la central Apacheta 1 que aportaría una capacidad de 40 MW al Sistema Interconectado del Norte Grande (SING). Ya a partir de 2011 nuevas centrales iniciarían operaciones como la central Tatio I con otros 40 MW o Chillan 1 que aportaría 25 MW al Sistema Interconectado Central (SIC) a partir de 2012.

Recientemente en el país vecino, Argentina, el gobernador de la provincia de Neuquén recibió a emisarios de la empresa finlandesa Esex, la cual planteó la posibilidad de desarrollar una plantas geotérmicas en dicha región aprovechando sus recursos. La empresa finlandesa tiene una larga experiencia en la generación de energía geotérmica en su mercado local donde provee el 90 por ciento de la energía consumida por la población en ese país.

Así pues, aunque la participación de mercado de la energía geotérmica es ínfima, ya que sólo 20 países en el mundo se aprovechan de esta fuente, Latinoamérica cuenta con abundantes recursos para su desarrollo, detalle que no está pasando inadvertido para los diferentes gobiernos y empresas internacionales que se dedican a su desarrollo. Aunque no se puede esperar un crecimiento explosivo de este tipo de fuente de energía, si puede sufrir un repunte importante dadas las necesidades y políticas de autosuficiencia perseguidas por la mayoría de países en Latinoamérica.