La energàƒ­a nuclear podràƒ­a ser una realidad en Chile

La energàƒ­a nuclear estàƒ¡, sin duda, ganando adeptos en la regiàƒ³n latinoamericana, siguiendo con una tendencia internacional, pues hay mercados maduros que estàƒ¡n planeando nuevas plantas nucleares para la generaciàƒ³n de energàƒ­a eléctrica.

Uno de los paàƒ­ses de la regiàƒ³n que parecàƒ­a estar tanteando esta posibilidad de manera informal era Chile. Sin embargo, este tanteo ha pasado a ser formal una vez la Ministra de Mineràƒ­a y Energàƒ­a, Karen Poniachik, anunciaba a finales de febrero que el gobierno habàƒ­a dado luz verde para iniciar estudios sobre si esta naciàƒ³n estàƒ¡ capacitada para contar con este tipo de energàƒ­a.

Antes de terminar el primer trimestre, el gobierno lanzaràƒ¡ una licitaciàƒ³n internacional para contratar a empresas que realicen los estudios de viabilidad de esta tecnologàƒ­a en Chile.

Para contrarrestar este anuncio, que no deja de ser polémico por los muchos detractores que hay contra este tipo de generaciàƒ³n, la Ministra anunciaba que se enviaràƒ­a al Congreso un proyecto de ley para el desarrollo de energàƒ­as renovables no convencionales. Por lo que la maniobra no parece ser el fomentar la energàƒ­a nuclear sino buscar maneras viables para diversificar la matriz de generaciàƒ³n.

Por ello, el anuncio de estos estudios no garantizan, ni mucho menos, que Chile vaya a hacer uso de la energàƒ­a nuclear. Como algunos expertos aseguran, el mercado necesita incorporar en los pràƒ³ximos 10 aàƒ±os unos 5.000 MW de nueva capacidad para poder abastecer a la demanda y asàƒ­ no frenar la expansiàƒ³n econàƒ³mica.

Los supuestos defensores de la energàƒ­a nuclear advierten que este estudio no es màƒ¡s que una manera de no cerrarse las puertas a ninguna alternativa que pueda incrementar la matriz de generaciàƒ³n en un futuro. Asàƒ­, las renovables y en definitiva cualquier fuente de energàƒ­a que ayude a diversificar la matriz y a abastecer la demanda debe ser, por lo menos, estudiada.

Chile cuenta con una matriz energética que depende principalmente de la hidroelectricidad, pero en la àƒºltima década la mayor parte de las adiciones han sido térmicas que ya suponen el 40 por ciento del parque de generaciàƒ³n del paàƒ­s.

El problema con la generaciàƒ³n térmica, ya sea a petràƒ³leo o gas natural, es que depende de insumos importados que sufren una volatilidad peligrosa en sus precios a nivel internacional. Mientras que en estas plantas el precio del combustible es el factor econàƒ³mico para su viabilidad, la energàƒ­a nuclear tan sàƒ³lo entre el 20 o 25 por ciento de los costos provienen del uso de insumos y su costo mayor se produce en la construcciàƒ³n de la planta. La recuperaciàƒ³n de estos costos de construcciàƒ³n se producen con una visiàƒ³n a largo plazo, por lo que lanzar una planta de este tipo requiere pensar que su uso duraràƒ¡ un màƒ­nimo de tres décadas.

La pregunta es à‚¿puede Chile albergar una central nuclear en sus fronteras para la generaciàƒ³n de energàƒ­a? El estudio que va a encargar el gobierno debe despejar esta incàƒ³gnita. Sin embargo, y sin querer romper una lanzar en favor de esta energàƒ­a, en América Latina ya hay tres mercados-Argentina, México y Brasil-que cuentan con plantas nucleares y que ademàƒ¡s planean aumentar su participaciàƒ³n en la matriz de generaciàƒ³n.

Algunas facciones polàƒ­ticas del paàƒ­s no se oponen a que se realicen los estudios pertinentes, pero consideran que la energàƒ­a nuclear debe ser la àƒºltima alternativa a ser considerada y que se deberàƒ­a dar prioridad a seguir explotando los recursos hàƒ­dricos de los que cuenta el paàƒ­s.

Otras, estàƒ¡n en contra de estos estudios y consideran que ni social ni ambientalmente hablando esta tecnologàƒ­a debe ser implementada en Chile. Algunas de estas voces aseguran que deberàƒ­an ser las empresas interesadas en ver como se utiliza la energàƒ­a nuclear en Chile las que paguen por el costo de estos estudios en lugar de realizarlos con fondos pàƒºblicos. Algunos senadores incluso proponen ceder acceso al mar a Bolivia a cambio de gas natural antes que implementar la tecnologàƒ­a nuclear en el paàƒ­s.

En Europa y Estados Unidos hay planes de lanzar nuevas plantas nucleares, pues se considera que éstas son seguras y garantizan la energàƒ­a necesaria para el desarrollo econàƒ³mico de estos paàƒ­ses. En Chile se debe tener cuidado de no caer en discusiones extremistas sobre el medio ambiente o sobre la imperiosa necesidad de utilizar a esta fuente de energàƒ­a. El estudio y el debate debe centrarse, en principio, en factores de desarrollo econàƒ³mico y social.

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