La cogeneración tiene poca participación en la matriz mundial de generación eléctrica. Sin embargo, su rol ha aumentado en los últimos tiempos debido a la necesidad de maximizar el uso de los combustibles.

Uno de los principales atractivos de la cogeneración-el uso de un sólo combustible para crear dos beneficios energéticos-es su eficiencia con el uso del combustible que en su mayoría suele ser gas natural pero que también se pueden ver sistemas de cogeneración con diesel o bagazo de caña de azúcar como ocurre en Brasil. Esta eficiencia para producir electricidad y calor-aunque este calor puede usarse a su vez para generar frío-supone que hasta un 90 por ciento del combustible quemado se convierta en energía útil. Este porcentaje es muy elevado si se tiene en cuenta que en las plantas convencionales este porcentaje es del 50 por ciento aproximadamente.

Este beneficio es importante, pues mayor aprovechamiento del combustible supone un ahorro importante así como un alivio para la atmósfera, pues cuanto menos se necesite menos polucionantes se generan.

Muchos negocios, ya sean de servicios o industrias, se pueden beneficiar de este tipo de generación de energía. Por ejemplo, en la industria de los servicios un gimnasio o un hotel pueden utilizar este tipo de sistemas para generar su propia energía eléctrica así como para calentar las piscinas, jacuzzis y el agua de las duchas. En la industria alimenticia el calor puede ser utilizado para procesar y cocinar alimentos.

A pesar de todos estos beneficios no todos los lugares son aptos para acomodar estos sistemas. El precio de la electricidad en cada mercado, el precio del combustible utilizado y su propia relación con el precio de la tarifa eléctrica, la disponibilidad del combustible y una posible venta a la electricidad sobrante al sistema eléctrico son factores que tienen un peso específico en la puesta en marcha de uno de estos proyectos.

Cogeneración en latinoamérica

La cogeneración en Latinoamérica no es muy predominante y su aparición depende en gran medida de la situación de mercado en el sector eléctrico de cada país y del precio y disponibilidad de los combustibles-natural gas en la mayoría de los casos-para que se den las condiciones necesarias para que estos proyectos sean viables.

En otras regiones del mundo, sin embargo, la cogeneración está pasando por un periodo de auge. Europa occidental y el sureste Asiático son dos regiones del mundo donde se espera que este tipo de proyectos crezcan a gran velocidad en los próximos años.

En Latinoamérica son varios los países donde empieza a verse movimiento con respecto a la cogeneración. Entre estos países destacan México, Brasil y Colombia, así como algunos países del Caribe y Centroamérica. En Argentina se podría empezar a ver algún movimiento gracias a incentivos del gobiernos a ciertas industrias para que generen su propia energía ya que expertos, incluido el gobierno, apuntan a que este país podría sufrir una crisis eléctrica en 2008 o 2009.

México es uno de los países donde el tema de la cogeneración se ha ido tomando más relevancia en los últimos años. Según datos de la Comisión Nacional para Ahorro de Energía (CONAE) en 2005 había 1.569 MW de potencia instalada en 36 proyectos de cogeneración que produjeron ese mismo año un total de 9.176 GW/h.

En México todos estos proyectos los han llevado a cabo empresas del sector privado una vez el gobierno autorizó a empresas privadas a poder cogenerar su propia energía.

Un ejemplo es la empresa Porcelanita, productora de cerámica. Esta empresa cuenta con dos fabricas en el país y utiliza la cogeneración para su propio uso eléctrico y el calor resultante para el secado de la producción de la cerámica.

Desde la fabrica donde tiene el equipo de generación se conecta a la red de transmisión de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) desde donde lleva su propia energía eléctrica a su otra fabrica pagando únicamente por el costo del transporte.

Pero no sólo empresas privadas están llevando a cabo proyectos de cogeneración en México. Petróleos de México (Pemex) estima su potencial de cogeneración en 4.000 MW en sus instalaciones. Precisamente este empresa está poniendo a concurso este año el proyecto de cogeneración Nuevo Pemex que contará con una capacidad de 350 MW.

Además en el propio México, la Secretaria de Hacienda cuenta con su propio sistema de cogeneración

En Brasil la cogeneración se da por dos vertientes: con bagazo caña de azúcar mediante el uso de calderas, el más utilizado para la cogeneración, y mediante el uso de gas natural, que poco a poco empieza a tomar más auge.

Con gas natural, dice Gustavo Nielsen, gerente de ventas de soluciones de energía de Cummins Brasil, había instalaciones para operar durante el horario pico-es decir no se aprovecha el calor durante su uso-donde la energía eléctrica en este mercado tiene un costo superior.

En los últimos dos años la tarifa eléctrica en Brasil ha ido subiendo de precio sensiblemente, especialmente fuera del horario de pico, y superando al precio del gas natural. Por ello, muchas de estas instalaciones se están plantando el actualizar a cogeneración.

Edificios como el del World Trade Center en Sao Paulo que ahora opera su propio sistema en horario de pico podría ser un candidato a cogenerar su propia energía. Nielsen comenta que varios centros comerciales importantes del país están considerando cogenerar su propia energía debido a la subida de precios.

En este mercado también ha ayudado que en los últimos años se ha expandido considerablemente la infraestructura del transporte del gas natural, necesaria para poder abastecer a estos proyectos de cogeneración.

Aún así, Brasil no cuenta con los incentivos necesarios desde el punto de vista regulatorio para que estos proyectos se llevan a cabo, dice Nielsen. En mercados maduros, como el Europeo se incentiva a los proyectos de cogeneración mediante, entre otros incentivos, la posibilidad de revender el excedente de energía eléctrica, algo que no sucede en Brasil.

En Brasil el gobierno ya ha demostrado su compromiso con las energías renovables, por lo que para la cogeneración es cuestión de tiempo que se ofrezcan ciertos incentivos, dice Nielsen.

Colombia es otro mercado donde se están viendo bastantes proyectos de cogeneración en industrias como la farmacéutica, alimenticia, procesamiento de madera. Hay dos de las razones que Paul A. Stohr, gerente general de Cummins para Latinoamérica, considera como claves para el desarrollo de esta tecnología en Colombia: la deregulación del sector eléctrico en Colombia, donde se eliminaron los precios en periodos pico; y el contar con precios de gas natural relativamente bajos.

Una de las curiosidades de Colombia es que, según Stohr, es un país candidato para aplicaciones de lo que se conoce como trigeneración, donde se aprovecha la electricidad, el calor y las emisiones de dióxido de carbono. En estos proyectos curiosamente lo menos importante es la electricidad, y lo más importante es el dióxido de carbono.

Estos proyectos suelen ser de gran utilidad para cultivos en invernaderos donde el calor y el dióxido de carbono son esenciales. Muchos de estos proyectos utilizan poca energía eléctrica y suelen revender la mayoría a la red nacional. Cummins dice tener más de 50 proyectos alrededor del mundo con esta aplicación. Stohr dice que en Colombia este tipo de proyectos serían ideales para la industria floral, muy importante en ese mercado.