Financiaciàƒ³n de proyectos; un problema de difàƒ­cil soluciàƒ³n

Durante una conferencia celebrada por el Center for Busniess Intelligence (CBI) en Miami a finales del mes de julio, Bruno J.M. Mejean, Vicepresidente senior de Nord/LB, dijo que su banco preferàƒ­a haberse pillado los dedos en América Latina que en California, Estados Unidos. Importante apunte cuando precisamente todos los dedos seàƒ±alan a la propia regiàƒ³n como la culpable de los males que sufre su industria energética, donde la inversiàƒ³n de nuevos proyectos es toda una quimera.


Rafael A. Junquera
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Como mercado emergente América Latina se ha enfermado gravemente cuando el resto del mundo ha estornudado. Realizando un repaso a las agencias de crédito vemos que ninguna aconseja hoy en dàƒ­a, por lo general, entrar en la regiàƒ³n. Las explicaciones son bien sencillas: demasiado riesgo para tan poco retorno. Aàƒºn asàƒ­, estas mismas agencias reconocen que no todo es producto de polàƒ­ticas y econàƒ³micas erràƒ³neas, sino, de la crisis global y las expectativas sobre optimistas de crecimiento atribuidas a los mercados emergentes por parte de los inversionistas.

Las tradicionales empresas promotoras de proyectos energéticos se han encontrado con muchas dificultades en sus mercado domésticos en Estados Unidos y Europa. Su estrategia ha sido una retirada masiva para intentar reflotar sus negocios locales. El problema de esta maniobra ha sido precisamente que son empresas tradicionalmente compradoras las que ahora buscan donde colocar sus “activos deprimidos”; sin demasiado éxito.

A pesar de que en la regiàƒ³n la situaciàƒ³n se ha normalizado en términos de suministro de energàƒ­a, la inversiàƒ³n es inevitable para no volver a caer en los racionamientos y los cortes en los mercados màƒ¡s importantes de la regiàƒ³n. En Brasil, la lluvia y la contracciàƒ³n de la demanda después de los apagones ha dado algo de aire a la industria para seguir ofreciendo servicio sin interrupciàƒ³n. Aàƒºn asàƒ­, la situaciàƒ³n no deja de ser un pequeàƒ±o espejismo.

Roberto Pereira Daraujo, asistente del presidente de Eletrobras, asegura que los racionamientos no fueron consecuencia àƒºnicamente de la falta de agua sino de la falta de inversiàƒ³n en el sector eléctrico.

Con los mercados de capitales a nivel global contraàƒ­dos, muchos se preguntan si los diferentes gobiernos no deberàƒ­an actuar cuando el sector privado no cuanta con incentivos para invertir en industrias esenciales de las naciones, como lo es la energética. El problema es que los gobiernos, en su mayoràƒ­a, se encuentran ellos mismos sin la capacidad de invertir en nuevos proyectos ya que su posiciàƒ³n internacional es considerada también de alto riesgo.

No ayuda que los marcos regulatorios en los principales paàƒ­ses no estén claros. Tanto en Brasil, México, Argentina y Chile la incertidumbre sobre las polàƒ­ticas sectoriales son la norma, aunque con diferentes niveles y consecuencias. A pesar de este panorama, no son pocos los que creen que con otras circunstancias en la economàƒ­a global y especialmente en Estados Unidos, la regiàƒ³n estaràƒ­a mejor servida.

Aparentemente la situaciàƒ³n no puede ir a peor y las agencias de crédito aseguran que se tocàƒ³ fondo a finales del 2002. La recuperaciàƒ³n del crédito perdido seràƒ¡, “lenta y dolorosa”, como dice Daniel R. Kastholm, director de finanzas corporativas para América Latina de FitchRatings.

En realidad màƒ¡s que una recuperaciàƒ³n a nivel regional se necesita primero mayor abundancia de capital en los mercados internacionales para que los fondos sobrantes puedan ser redireccionados de vuelta hacia oportunidades en paàƒ­ses emergentes. Por el momento, éstas estàƒ¡n en aquellos lugares donde la inversiàƒ³n es necesaria y las reglas del juego estén bien definidas. Mercados de menor envergadura son, en estos momentos, apuestas màƒ¡s atractivas.

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