Por un corresponsal de Potencia

El desarrollo de proyectos de energía renovable en Latinoamérica representa un abanico de oportunidades para las empresas extranjeras. Para empezar, los recursos naturales en muchos de los países de la región son abundantes y enfrentan el desafío de incrementar la producción de energía en poblaciones que tan solo van en aumento.

La zona fue el año pasado la segunda región del mundo que más invirtió en renovables: 13.100 millones de dólares, un 39 por ciento más que en 2009, según datos de El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la ONU. Sin embargo, todavía no es la región del mundo que más recursos ocupa para el desarrollo de energía renovable, lo que representa grandes posibilidades de crecimiento.

Según cifras oficiales, la energía renovable representa el 70 por ciento en la zona, y se estima que satisface ya el 30 por ciento de la demanda de energía primaria, lo que representa una tasa superior a la media mundial  del 13 por ciento. Las posibilidades de crecimiento son enormes.

Brasil y Costa Rica están entre los países con mayores índices de producción de energía renovable, de acuerdo a estimaciones del BID. Junto a Colombia, Brasil es pionero en producción de etanol, fabricado a partir de caña de azúcar. Y Costa Rica ha logrado ser el primer país del mundo con huella de carbono neutra.

Mientras que la energía hidroeléctrica y los biocombustibles siguen siendo la principal fuente de energía renovable, la eólica y fotovoltaica atraviesan un incremento en demanda en países como Colombia, Argentina, Brasil, Paraguay y Costa Rica, en las que las fuentes hidroeléctricas generan aún el 80 por ciento del suministro energético. Según estimaciones de los expertos, el rápido avance de las renovables representa oportunidades considerables para naciones como Estados Unidos, China, Alemania, España e India.

El interés no es para menos. De acuerdo a Grubbs & Meyers, sólo en energía eólica el potencial regional es de 5.460 teravatios/hora. El estudio identifica a Brasil como líder y a México, Colombia, Argentina y Venezuela como zonas con potencial. Por su parte, el nordeste de Brasil y las zonas áridas de Chile son las áreas más favorables para operar una planta solar a largo plazo y el alto nivel de radiación solar brinda un buen retorno de inversión, según el estudio.

Asimismo, los analistas han identificado más voluntad política para promover planes de inversión, lo que antes había sido un obstáculo para el desarrollo de la energía renovable en la región.

De acuerdo a un reportaje de Capital Madrid, España tiene especial experiencia e interés en el tema por su historia de ya de más de tres décadas en la venta de energía eólica, solar térmica y fotovoltaica, la geotérmica y la biomasa.

“España es el tercer país del mundo con mayor potencia eólica instalada, fue el primero en crear un Centro de Control de Energías Renovables y en 2010 estas fuentes fueron responsables de 37% de la generación de electricidad,” dijo la nota.

Las empresas españolas impulsas ya proyectos en la región. Gamesa e Iberdrola ejecutarán la construcción de un importante complejo eólico en Honduras, la estación de Cerro de Hula, que generará 102MW de potencia. Los trabajos deberán estar finalizados en los próximos 18 meses, informa Efe.

Pero España no es el único país en Europa con intereses en la región. La compañía alemana E.ON ha enviado un equipo de especialistas a Brazil para buscar oportunidades en el mercado local ya  sea tanto en el desarrollo como en la adquisición de compañías, según un reporte de BNamericas citando a una fuente cercana a la firma alemana.

Por su parte, Enel Green Power planea diversos proyectos geotérmicos, solares y eólicos en Chile con un costo de unos US$570 millones, reporta Diario Financiero. La empresa, que pertenece al grupo italiano Enel, busca transformarse en una “alternativa viable” para hacer frente a la creciente demanda energética en ese país.

Fuera del continente Europeo, India ha expresado interés en el sector renovable. Una delegación liderada por el vice presidente Uruguayo Danilo Astori visitó a principios de año una fábrica de turbinas de viento en Chennai, al sur de India. La fábrica pertenece a la compañía de energía eólica RRB Energy, según reporta Wind Power monthly. El país sudamericano necesita de la cooperación técnica de terceras partes debido al crecimiento de la demanda de energía eólica en Uruguay, dijo Astori.

Asimismo, Chile ha invitado a China a invertir en varios sectores de la economía del país, incluido el de las energías renovables. China se convirtió hace poco en la nación con el mayor número de inversiones en ese rubro.