El ser o no ser del proyecto HidroAysén

Por redacciàƒ³n Potencia

El mercado chileno se debate por la construcciàƒ³n de un gran proyecto hidroeléctrico que podràƒ­a salvar al paàƒ­s de una crisis energética futura

Después de tener una sobre dependencia en la energàƒ­a hidroeléctrica, Chile optàƒ³, tras superar una crisis energética en el 96, volcar sus esfuerzos en la puesta en marcha de centrales térmicas. La estrategia funcionàƒ³ hasta que Argentina viviàƒ³ su propia crisis y cerràƒ³ el grifo a las exportaciones de gas natural que alimentaban el nuevo parque térmico del paàƒ­s vecino.


Chile debate la puesta en marcha del proyecto HydroAysén (foto no corresponde a ese proyecto)
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Con una economàƒ­a en expansiàƒ³n, las necesidades energéticas del paàƒ­s han ido en aumento como consecuencia de la correlaciàƒ³n entre el crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) y el consumo de energàƒ­a eléctrica. Analistas del sector estiman que Chile necesita aàƒ±adir a su parque de generaciàƒ³n unos 500 MW anuales para poder mantener la demanda en los pràƒ³ximos aàƒ±os.

Y es que Chile se encuentra en un dilema de difàƒ­cil soluciàƒ³n. Por un lado, ya no confàƒ­a en las centrales térmicas, especialmente si éstas deben ser abastecidas por gas natural proveniente del otro lado de los Andes. Por otro, la generaciàƒ³n térmica de estas centrales con otros combustibles que no sea gas naturalࢀ”muchas de las centrales han sido adaptadas para poder quemar otros combustiblesࢀ”, las hace menos eficientes y, por lo tanto, encarecen el precio de oferta de energàƒ­a.

No es de extraàƒ±ar, pues, que el gobierno ya haya activado mecanismos para favorecer la inclusiàƒ³n de energàƒ­as renovables en este mercado, que ahora brillan por su ausencia pero que deberàƒ¡n crecer de forma significativa en la pràƒ³xima década. Pero antes de que la contribuciàƒ³n de las renovables sea significativa o de ayuda para la actual coyuntura, Chile debe empezar a poner en marcha nueva capacidad que garantice disponibilidad de electricidad a precios competitivos. De ahàƒ­, que no se descarte ningàƒºn alternativa, incluyendo la controvertida energàƒ­a nuclear.

La central HidroAysén à‚¿al rescate?

Pero para controversias, la que viene teniendo este aàƒ±o Chile por la posible construcciàƒ³n de la central HydroAysén. Esta central hidroeléctrica contaràƒ­a con una capacidad instalada de 2.750 MW repartidos en cinco centrales ubicadas en los ràƒ­os Baker y Pascua de la Regiàƒ³n XI del paàƒ­s. Ademàƒ¡s, se contempla la construcciàƒ³n de una làƒ­nea de transmisiàƒ³n de 2.000 kilàƒ³metros para conectar el complejo hidroeléctrico al Sistema Interconectado Central (SIC). Esta làƒ­nea seràƒ¡ desarrollada por Transelec y tampoco escapa a la polémica debido a su trayecto. La inversiàƒ³n total del proyecto estàƒ¡ cifrada en 3.200 millones de dàƒ³lares.

En el proyecto ya se han invertido 12 millones de dàƒ³lares en los àƒºltimos tres aàƒ±os para llevar a cabo el estudio de factibilidad. Segàƒºn medios locales del paàƒ­s, dicho estudio, que fue entregado a las autoridades en agosto de este aàƒ±o, contenàƒ­a màƒ¡s de 10.000 pàƒ¡ginas con el anàƒ¡lisis sobre su impacto medio ambiental.

HidroAysen es una sociedad formada por las empresas Endesa y Colbum. La central se convertiràƒ­a en la mayor de la historia en el paàƒ­s, por lo que no es de extraàƒ±ar que surjan dudas y debates al respecto de su conveniencia.

Debido a su magnitud, el proyecto se encuentra entre un fuego cruzado entre aquellos que lo ven beneficioso para el desarrollo del sector eléctrico en Chile y sus consecuentes beneficios indirectos a la economàƒ­a en general, y aquellos que creen que el proyecto, como estàƒ¡ concebido, atenta contra el medio ambiente por ser demasiado invasivo.

Los problemas para su posible construcciàƒ³n se amontonan en medio de la discusiàƒ³n. La Direcciàƒ³n General de Aguas rechazàƒ³ el extender a HidroAysén nuevos derechos para el aprovechamiento de los ràƒ­os donde deben asentarse las cinco centrales hidroeléctricas. La empresa ya contaba con un permiso de este organismo pàƒºblico para su aprovechamiento, pero la reducciàƒ³n en las inundaciones para conseguir mejorar el impacto medio ambiental obligaron a solicitar un aumento del agua a explotar. Este rechazo, dicen algunos agentes del sector, es una muestra màƒ¡s de que este proyecto no debe llevarse a cabo tal y como estàƒ¡ planteado. Algunos incluso consideran que esta postura de la Direcciàƒ³n General de Aguas invalida en cierto modo una aprobaciàƒ³n del Estudio de Impacto Ambiental (EIA).

El escollo de los derechos sobre la explotaciàƒ³n del agua de los ràƒ­os donde deben construirse las centrales parece ser considerado un mal menor por la propia empresa que las debe construir, pues entienden que dichos permisos no son necesarios hasta que el complejo eléctrico inicie operaciones. El principal problema pasan a ser las 3.000 preguntas devueltas por las autoridades pàƒºblicasࢀ”Coremaࢀ” para poder verdaderamente evaluar el proyecto y darle luz verde.

El periodo de tiempo disponible para hacer frente a la consulta de la entidad pàƒºblica parece ser insuficiente. Por lo menos asàƒ­ lo manifestàƒ³ la Ministra de Medio Ambiente, Ana Lya Uriarte, la cual declaràƒ³ que lo màƒ¡s probable es que el proyecto deba aplazarse.

Esta problemàƒ¡tica no acalla ni deja satisfechos a los que se oponen a su construcciàƒ³n, que no quedan satisfechos con las 3.000 consultas solicitadas por Corema. Estos grupos pretenden que todo el proyecto sea reformulado desde cero o que simplemente no se lleve a cabo en favor de otras alternativas renovables de menor envergadura.

Los responsables del proyectos HidroAysén consideran que las entidades pàƒºblicas cometieron “graves” errores de apreciaciàƒ³n a la hora de evaluar el proyecto. Consideran que las declaraciones de la Ministra no son acertadas por estar basadas en aseveraciones incorrectas.

La empresa HidroAysén considera que se cometieron errores de càƒ¡lculo sobre el nivel de la inundaciàƒ³n que causaràƒ­a la construcciàƒ³n de las centrales. El Servicios Agràƒ­cola y Ganadero de Aysén estimàƒ³ que la construcciàƒ³n del proyecto supondràƒ­a un nivel de inundaciàƒ³n que seràƒ­a en realidad un 90 por ciento superior a lo presentado por la empresa. HidroAysén argumenta que estos càƒ¡lculos no son correctos porque, dicen, este ente pàƒºblico no cuenta con datos de cartografàƒ­a adecuados. Este error, dicen, ha provocado que el resto de organismos pàƒºblicos se hayan opuesto a su construcciàƒ³nࢀ”un total de 32ࢀ”. Ademàƒ¡s, estos ejecutivos, estimaban que muchos de estos organismos han planteado observaciones que en muchos casos escapan a sus competencias como entidad pàƒºblica.

Una apuesta difàƒ­cil

Los defensores del proyecto consideran que puede ser de vital importancia para el futuro del sector. No sàƒ³lo por la seguridad que proporcionaràƒ­a al futuro abastecimiento, sino que supondràƒ­a un ahorro pues de no llevarse a cabo otras centrales, posiblemente térmicas, deberàƒ­an ocupar su lugar, ofertando electricidad a precios superiores y supeditados a las fluctuaciones de los precios de los combustibles fàƒ³siles.

Sus detractores proponen que Chile se centre en el desarrollo de las energàƒ­as renovables no convencionales y citan estudios que aseguran que el paàƒ­s podràƒ­a tener hasta el 53 por ciento de sus necesidades cubiertas por estas fuentes de energàƒ­a para 2025.

El debate continuaràƒ¡, pues el proyecto hidroeléctrico de mayor envergadura jamàƒ¡s propuesto en Chile puede desaparecer del mapa sàƒºbitamente. Si esta publicaciàƒ³n fuese una casa de apuestasࢀ”afortunadamente no lo esࢀ”, ahora todo pareceràƒ­a indicar una derrota del proyecto; aunque aàƒºn no estàƒ¡ todo dicho y las concesiones econàƒ³micas y polàƒ­ticas obran milagros. De ser aprobado, la primera de las cinco centrales deberàƒ­a entrar en operaciàƒ³n a finales de 2013 y siete aàƒ±os después, una vez completadas en su totalidad, el proyecto aportaràƒ­a el 21 por ciento de la capacidad del SIC.

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