11 de enero 2013 – Pese a la escasez de lluvias en algunas zonas de Brasil, el gobierno ha negado la posibilidad de ordenar cortes en el suministro energético. En el pasado, problemas de este tipo se enfrentaban de esa manera.

Las centrales hidroeléctricas son la principal fuente de energía del país. Sin embargo, las condiciones actuales están causando que los planes para reducir un 20 por ciento el coste de la energía este año, propuestos por la presidenta Roussef, estén ahora bajo amenaza.

Pese a ello, el ministro de Energía, Edison Lobão, dijo el pasado miércoles tras una reunión con altos cargos del sector eléctrico que no había motivos para preocuparse. “No hay, no hubo y con suerte no habrá escasez en el futuro”, afirmó.

El diario ‘Financial Times’ destaca cifras del operador del sistema eléctrico nacional de Brasil, ONS, según los cuales los embalses de las importantes regiones del sureste y centro-oeste del país presentan su nivel más bajo desde 2001.

El país está mejor equipado actualmente y su capacidad para generar energía mediante plantas de combustibles fósiles ha crecido, lo que permite afrontar las épocas con escasez de agua. Sin embargo, preocupa el alto coste de la producción de energía mediante gas y otros combustibles fósiles en comparación con las relativamente baratas centrales hidroeléctricas.

Para más noticias de Latinoamérica.