El fondo chileno MBI Inversiones, en colaboración con la firma de ingeniería Imelsa, aportará unos 600 millones de dólares para proyectos energéticos durante los próximos cinco años.

Entre sus planes se incluirán centrales fotovoltaicas, cada vez más importantes en la matriz energética del país.

La socia de MBI Karin Küllmer declaró al diario ‘El Mercurio’ que “en un año estaremos operando con 100 MW mínimo”.

Por ahora, MBI e Imelsa ya presentaron la Declaración de Impacto Ambiental para un proyecto fotovoltaico de 49 MW. Se desarrollará en Illapel (norte de Chile) y costará 90 millones de dólares.