El polémico proyecto hidroeléctrico de HidroAysén, a desarrollar en Chile y cuyo coste se estimaba en 9.000 millones de dólares, ha visto denegados los permisos para su ejecución.

El gobierno chileno considera que el proyecto tendría un impacto ambiental inadecuado y propone su desarrollo en otro lugar.

El gobierno de centro izquierda, que asumió el poder el pasado marzo, culpó a la anterior administración de conceder el permiso para la hidroeléctrica de 2.750 MW, que ha sido duramente criticada por la población local y organizaciones ecologistas.

Chile necesita mejorar su capacidad de generación energética, al tener que importar la mayor parte de su consumo eléctrico.

Sin embargo, el ministro de Energía, Máximo Pacheco, indicó que la mayor parte del proyecto “no ha sido pensada seriamente”, especialmente los aspectos relacionados con las comunidades locales.

El nuevo gobierno anunció su política energética el mes pasado. Entre sus planes está favorecer el gas natural, la eficiencia energética y las fuentes renovables, como es el caso de la energía solar, mareomotriz y geotérmica.

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