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El carbàƒ³n, poco a poco, gana protagonismo

Los defensores del carbàƒ³n argumentan que en Latinoamérica es un recurso infra utilizado. Consideran que deberàƒ­a aumentar su participaciàƒ³n pues ni siquiera en mercados maduros con fuertes restricciones de contaminaciàƒ³n se ha descartado su uso.

En muchos mercados maduros, como los europeos o Estados Unidos, el carbàƒ³n sigue siendo utilizado para la generaciàƒ³n de energàƒ­a eléctrica e incluso plantas de màƒ¡s de 600 MW siguen estando al orden del dàƒ­a. A pesar de las nuevas tecnologàƒ­as en Latinoamérica parece haber cierto rechazo a este tipo de plantas à‚¿Estàƒ¡ la situaciàƒ³n cambiando?

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Asàƒ­ lo creen los principales fabricantes de equipos que ven como cada vez màƒ¡s son los paàƒ­ses que licitan este tipo de proyectos o mercados que parecen tener la intenciàƒ³n de hacerlo en la brevedad. Los defensores de las plantas de carbàƒ³n argumentan que este recurso no estàƒ¡ siendo utilizado en la regiàƒ³n y, sin necesidad de que se convierta en el protagonista de las matrices, sàƒ­ puede jugar un papel importante en el desarrollo de las mismas, especialmente si se emplean tecnologàƒ­as limpias.

Segàƒºn Julio Friedmann, presidente de Alstom Chile, uno de los factores que estàƒ¡ promoviendo este cambio con respecto al carbàƒ³n es el hecho de que en Latinoamérica se esperaba el desarrollo de un mercado del gas àƒ¡gil para poder abastecer a las futuras plantas térmicas. No sàƒ³lo este desarrollo de crear un mercado del gas natural no se ha producido, sino que ademas la situaciàƒ³n polàƒ­tica de algunos paàƒ­ses con grandes reservas de gas, como el caso de Bolivia, ha complicado aàƒºn màƒ¡s la situaciàƒ³n con este insumo. Esta situaciàƒ³n ha fomentado que los paàƒ­ses vuelvan a ver a la hidroelectricidad como el recurso a explotar.

Sin embargo, cada vez es màƒ¡s difàƒ­cil el desarrollo de estos proyectos hidroeléctricos precisamente por motivos medio ambientales y porque cada vez hay menos ubicaciones aptas para acomodarlos. Por ese motivo, el carbàƒ³n ha entrado en el radar de casi todos los mercados.

Sin embargo, el carbàƒ³n sigue teniendo muchos detractores, pues este insumo es considerado uno de los mayores precursores de las emisiones nocivas para la capa de ozono y, por lo tanto, en gran medida responsable por el calentamiento global.

Los principales fabricantes de equipos consideran que las nuevas tecnologàƒ­as y plantas a carbàƒ³n que se estàƒ¡n construyendo en el mundo suelen tener medidas de seguridad y de protecciàƒ³n del medio ambiente elevadas. Friedmann de Alstom dice que en paàƒ­ses europeos, donde la preocupaciàƒ³n por el medio ambiente es muy elevada, se siguen poniendo en marcha plantas térmicas a carbàƒ³n por encima de los 600 MW. Por ello, dice el ejecutivo, no se entiende muy bien porque en Latinoamérica se produce tanta reticencia a hablar de este tipo de plantas.

Segàƒºn John Kern, director de ventas de plantas a vapor de Siemens, las plantas a carbàƒ³n que se estàƒ¡n construyendo en Europa son “excepcionalmente” limpias, aunque advierte que no son tan amigables con el medio ambiente como las plantas a gas de ciclo combinado. De todas maneras, dice, comparar las plantas de carbàƒ³n actuales con las que se implementaban hace 30 aàƒ±os es ridàƒ­culo pues en términos de poluciàƒ³n no tienen nada que ver.

Los principales contaminantes de las plantas a carbàƒ³n son el diàƒ³xido de carbono, diàƒ³xido de azufre, los àƒ³xidos nitrosos y los metales pesados. Estos compuestos contaminantes también suelen estar presentes en otro tipo de plantas térmicas pero en diferentes proporciones.

La principal preocupaciàƒ³n de los paàƒ­ses latinoamericanos en cuanto a la contaminaciàƒ³n de las plantas a carbàƒ³n se centra en el diàƒ³xido de azufre. Segàƒºn Friedmann, las nuevas tecnologàƒ­as permiten eliminar hasta un 99 por ciento del diàƒ³xido de azufre que se libera de una de estas plantas a carbàƒ³n. Esta reducciàƒ³n que consigue mediante unos dispositivos llamados “desulfurizadores”. En las plantas a carbàƒ³n que tradicionalmente se pusieron en marcha en la regiàƒ³n no se incluàƒ­an los desulfurizadores, pero en mercados maduros estos son obligatorios.

Una preocupaciàƒ³n menos aparente son de los àƒ³xidos nitrosos que pueden ser capturados con los “dentrificadores”.

Por àƒºltimo, se encuentra el diàƒ³xido de carbono que es una preocupaciàƒ³n muy aparente en mercados maduros pero no en mercados emergentes, como en Latinoamérica, donde no existe una necesidad de reducir las emisiones de este contaminante.

Sin embargo, los fabricantes estàƒ¡n estudiando la forma de captura el diàƒ³xido de carbono.

Incluso el ex vice presidente de la Casa Blanca, Al Gore, y el multi millonario dueàƒ±o de Virgin, Richard Branson, recientemente anunciaron una recompensa de 25 millones de dàƒ³lares al cientàƒ­fico que sea capaz de inventar un sistema para reducir las emisiones de diàƒ³xido de carbono en la atmàƒ³sfera.

La tendencia en la regiàƒ³n podràƒ­a estar dando un giro. En paàƒ­ses como Chile, donde hace 10 aàƒ±os que no se pone en marcha plantas a carbàƒ³n, se espera que se construyan hasta un total de ocho en los pràƒ³ximos aàƒ±os. Curiosamente, la Comisiàƒ³n de Medio Ambiente del paàƒ­s (CONAMA), obliga a que como màƒ­nimo estas nuevas plantas a carbàƒ³n utilicen los desulfurizadores.

Este requisito, dice Friedmann, deberàƒ­an obligarlo no sàƒ³lo en Chile sino que en los principales paàƒ­ses latinoamericanos, que en su mayoràƒ­a siguen las normas del Banco Mundial que para mercados emergentes suelen ser muy permisivas. En Latinoamérica los niveles de seguridad y protecciàƒ³n del medio ambiente los dictaminan los diferentes gobiernos. Por lo general, los estàƒ¡ndares de la regiàƒ³n suelen ser màƒ¡s permisivos que los que se imponen en regiones como Europa.

Las nuevas tecnologàƒ­as no vienen de forma gratuita y su implementaciàƒ³n puede representar hasta un 10 por ciento del costo total, “precio importante pero no prohibitivo”, dice Friedmann.

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Nuevas plantas a carbàƒ³n

Planes de nuevas plantas a carbàƒ³n existen en los principales mercados de la regiàƒ³n y las principales empresas internacionales que operan en la regiàƒ³n planean la construcciàƒ³n de este tipo de plantas.

En Chile es el paàƒ­s que parece estar màƒ¡s comprometido con el uso de carbàƒ³n y durante 2006 se adjudicaron dos proyectos: Guacolda III y Nueva Ventana. Estas dos plantas seràƒ¡n desarrolladas por AES Gener, filial en Chile de la norteamericana AES, y aàƒ±adiràƒ¡n 450 MW de capacidad al Sistema Interconectado Central (SIC), sistema que cubre la zona central y sur del paàƒ­s y que ademàƒ¡s cuenta con la mayor densidad poblacional y consumo de energàƒ­a. Guacolda III contaràƒ¡ con una capacidad instalada de 200 MW y Nueva Ventana 250 MW. Se espera que ambas plantas entre en operaciàƒ³n en el aàƒ±o 2009 y requeriràƒ¡n una inversiàƒ³n de 600 millones de dàƒ³lares. Con estas adiciones AES Gener, que cuenta mayoritariamente con plantas a gas natural en Chile, diversifica su matriz de generaciàƒ³n y despeja parte de las dudas que todavàƒ­a existen con el gas natural importado de Argentina. En estos momentos hay cuatro plantas a carbàƒ³n adicionales en pleno proceso de licitaciàƒ³n en este mercado.

Brasil es otro mercado donde nuevas plantas a carbàƒ³n se van a poner en marcha en los pràƒ³ximos aàƒ±os. Ya hay dos plantas térmicas a carbàƒ³n que sumaràƒ¡n 700 MW de capacidad al sistema brasileàƒ±o: Jacui y Canjota 3. La Planta Jacui iniciaràƒ¡ operaciones en el aàƒ±o 2009 y requiere una inversiàƒ³n de 600 millones de dàƒ³lares. La planta estàƒ¡ siendo desarrollada por Eleja S.A., filial de la alemana CCC Machinery. La planta necesitaràƒ¡ utilizar 1,2 millones de toneladas de carbàƒ³n al aàƒ±o. Como suele suceder esta planta generàƒ³ dudas sobre sus niveles de poluciàƒ³n. Sin embargo, el presidente de Eleja declaràƒ³ que la planta generaràƒ¡ de manera limpia ya que se han invertido 60 millones de dàƒ³lares-10 por ciento del valor total-para asegurar la menor poluciàƒ³n posible. Eleja espera construir una segunda planta a carbàƒ³n, Jacui 2, de 350 MW. La construcciàƒ³n de esta planta se iniciaràƒ­a en 2010.

La planta térmica a carbàƒ³n Canjota 3 estàƒ¡ siendo desarrollada por Compaàƒ±àƒ­a de Generaciàƒ³n Térmica de Energàƒ­a Eléctrica (CGTEE). La inversiàƒ³n, que cuenta con el apoyo de origen chino, seràƒ¡ de 427 millones de dàƒ³lares y contaràƒ¡ con una capacidad de 350 MW.

Otro proyectos a carbàƒ³n que se espera que pongan en marcha en Brasil son CTSul con una capacidad de 650 MW y una inversiàƒ³n de 760 millones de dàƒ³lares, y Seival con 500 MW de capacidad y una inversiàƒ³n de 830 millones de dàƒ³lares.

Segàƒºn Fernando Luiz Zancan, gerente ejecutivo de la Asociaciàƒ³n de Carbàƒ³n del Estado de Santa Catarina, Brasil, en la actualidad las plantas a carbàƒ³n cuentan con una participaciàƒ³n del 1,6 por ciento del total de MWs instalados en el paàƒ­s. Para el aàƒ±o 2030 se espera que la hidroelectricidad siga siendo la principal fuente de generaciàƒ³n eléctrica con el 72 por ciento de la matriz y el carbàƒ³n se espera mantenga su proporciàƒ³n de 1,6 por ciento para esa fecha.

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