El carbàƒ³n debe ganar protagonismo en Brasil

Los promotores del uso del carbàƒ³n para la generaciàƒ³n aseguran que éste no es el “villano” de los combustibles fàƒ³siles; màƒ¡s bien todo lo contrario, lo consideran el combustible del siglo XXI

Apesar de ser el combustible màƒ¡s utilizado a la hora de generar energàƒ­a en el mundo, el carbàƒ³n se ha ganado la fama de ser el combustible fàƒ³sil màƒ¡s contaminante. Pero, segàƒºn Fernando Zancan, director ejecutivo del sindicato de la industria de extracciàƒ³n de carbàƒ³n del estado de Santa Catarina, Brasil, el carbàƒ³n es el combustible màƒ¡s atractivo para la generaciàƒ³n de energàƒ­a.

Lo primero que viene a la mente cuando se habla de energàƒ­a generada utilizando el carbàƒ³n como combustible son las emisiones contaminantes. Los recientes movimientos a nivel mundial para disminuir las emisiones nocivas para el medio ambiente ponen al carbàƒ³n en una situaciàƒ³n desfavorable con respecto a otro tipo de combustibles, como puede ser el gas natural.

Zancan asegura que para el 2030 las generadoras de energàƒ­a con carbàƒ³n utilizaràƒ¡n nuevas tecnologàƒ­as que disminuiràƒ¡n las emisiones nocivas provocadas por este combustible.

Para que en Brasil también se dé esta tendencia, el gobierno debe poner en marcha los mecanismos para que las àƒºltimas tecnologàƒ­as en esta materia se introduzcan en el paàƒ­s.

“Las plantas de carbàƒ³n son màƒ¡s contaminantes si se mide por lo que sale por sus chimeneas. Pero a lo largo de la vida de la planta, el nivel de contaminaciàƒ³n es similar a las producidas por las de gas, especialmente si tenemos en cuenta las pérdidas de los gasoductos que derraman metano a la atmàƒ³sfera que es mucho màƒ¡s nocivo que el carbono”, dice Zanca.

Uno de los aspectos que màƒ¡s se tienen en cuenta a la hora de poner en marcha proyectos de energàƒ­a es la disponibilidad del los combustibles y los precios que se pagan por ellos. El carbàƒ³n, en este sentido tiene una ligera ventaja con el resto de combustibles fàƒ³siles, ya que es el màƒ¡s disperso geogràƒ¡ficamente hablando.

Mientras el petràƒ³leo o el propio gas se concentran en grandes cantidades en ciertos lugares, las reservas de carbàƒ³n, por otro lado, estàƒ¡n distribuidas en màƒ¡s de 75 paàƒ­ses.

En el caso del petràƒ³leo el 65 por ciento de las reservas se encuentran en el Medio Oriente, mientras que en cuanto al gas el 70 por ciento entre Oriente Medio y la antigua Rusia.

Zancan dice que esta circunstancia conlleva un riesgo de dependencia, especialmente cuando con el paso del tiempo la dependencia en los combustibles provenientes de estas zonas se acentuaràƒ¡, aumentando el riesgo y posible precio de estos. Por su lado, el carbàƒ³n debido a la gran cantidad de reservas y dispersiàƒ³n asegura precio estables.

“En el 2030 y a pesar del crecimiento en un 53 por ciento en la demanda del carbàƒ³n, aàƒºn quedaràƒ¡n disponibles el 75 por ciento de las reservas, lo que equivale a 200 aàƒ±os, mientras que tan sàƒ³lo quedaràƒ¡n el 16 por ciento de reservas de petràƒ³leo y 36 por ciento de gas”, dice. Ademàƒ¡s, el carbàƒ³n es el combustible fàƒ³sil màƒ¡s abundante en Brasil.

En Brasil el carbàƒ³n tiene muy poca presencia con respecto a otras formas de generaciàƒ³n de energàƒ­a. Segàƒºn Zancan, no sàƒ³lo hay en Brasil fuertes reservas de carbàƒ³n, sino que ademàƒ¡s, utilizarlas seràƒ­a beneficioso para la diversificaciàƒ³n de la matriz energética nacional.

“Lo que es importante para el sector en Brasil no es poner todos los huevos en la misma canasta. Sabemos que Brasil dependeràƒ¡ de energàƒ­a hidroeléctrica, pero sigue habiendo mucho carbàƒ³n y lo importante es diversificar”, dice.

Aunque el nuevo marco estàƒ¡ siendo finalizado, Zancan estàƒ¡ convencido que el carbàƒ³n ganaràƒ¡ en cierta relevancia después de las reuniones que su asociaciàƒ³n ha tenido con el Ministerio de Minas y Energàƒ­a.

“En mis àƒºltimas conversaciones con la La Ministra, ella me dijo: ‘no necesito energàƒ­a ahora, la necesitaré en el 2008 o 2009′”, dice. Por eso, Zancan estima que en el 2005 se licitaràƒ¡n nuevos proyectos térmicos.

No sàƒ³lo eso, Zancan cree que el uso del carbàƒ³n tiene también ventajas estratégicas para el paàƒ­s. “Si, por ejemplo, se generaràƒ¡n 5.000 MW a través de carbàƒ³n se generaràƒ­an 70.000 nuevos puestos de trabajo directos e indirectos”.

Hasta que el nuevo marco regultorio no esté confeccionado y aprobado por el Congreso brasileàƒ±o, seràƒ¡ difàƒ­cil determinar cuan importante seràƒ¡ el carbàƒ³n en la matriz energética de Brasil. Zancan espera que se pase del dos por ciento actual al cuatro por ciento para el 2020, o 5.000 MW.

La inversiàƒ³n necesaria por cada 1.000 MW para plantas de carbàƒ³n es, segàƒºn Zancan, de 1.400 millones de dàƒ³lares aproximadamente.

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