Por corresponsal de Potencia
 
Eólica, hidroeléctrica, geotérmica… Los países de América Latina disfrutan de un enorme potencial para la generación de energías limpias, una fuente imprescindible para frenar la contaminación y los efectos del cambio climático. En esta tarea desempeña un papel primordial el empleo de la energía solar en la producción de electricidad, y todos los países de Centroamérica y Sudamérica están dispuestos a aprovechar hasta el último rayo de sol.
 
Los avances tecnológicos permitirán que esta intención pueda cumplirse al pie de la letra. El pasado mes de agosto, el rotativo chileno ‘El Mercurio’ publicaba un artículo sobre la puesta en marcha de una planta solar de rastreo en el norte del país. Ello significa que los paneles solares allí instalados se mueven en la dirección del sol, lo que les permite absorber sus rayos durante todas las horas del día.
 
Este innovador sistema resulta notablemente más eficaz que las placas solares convencionales –tiene una capacidad de captación un 40 por ciento mayor, según el Ministerio de Energía de Chile-, ya que éstas se encuentran fijas y sólo aprovechan la luz solar durante algunas horas.
 
Para fomentar el empleo de la energía solar en la producción de electricidad es necesaria la aprobación de un marco legal que lo ampare. El gobierno chileno ha tomado cartas en el asunto y desde el pasado 24 de agosto las empresas constructoras que instalen paneles solares en las obras que ejecutan podrán acogerse a beneficios tributarios, según informa el diario ‘La Nación’.
 
Este medio destaca que los edificios que dispongan de placas solares podrán ahorrar hasta en un 85 por ciento el coste del agua caliente.
 
Al otro lado del Cono Sur, en Uruguay, las plantas de energía solar comienzan a abrirse camino. El gobierno acaba de anunciar que la primera planta solar de ese país empezará a operar en septiembre de 2011. Según Business News Americas, este proyecto, que generará 500 kW, estará emplazado junto a la central hidroeléctrica de Salto Grande, en la zona norte de Uruguay. El gobierno de Japón participará en la financiación del proyecto.
 
La agencia AFP añade que el plan energético aprobado por el ejecutivo uruguayo aspira a que en 2015 el 50 por ciento de la energía generada en el país provenga de fuentes renovables.
 
Aunque la producción de esta planta solar alcance sólo los 500 kW, el ministro de Industria y Energía, Roberto Kreimerman, aseguró que “es suficiente para conocer cómo funciona y cuáles son los costos”.
 
Uruguay busca depender menos de las importaciones de petróleo a la hora de generar electricidad. Actualmente, el 70 por ciento de su producción se consigue mediante la combustión de este mineral, mientras que el 30 por ciento restante procede de embalses.
 
Kreimerman agregó que se aspira a reducir la generación eléctrica por medio del petróleo al 30 por ciento de la producción total. El gas constituiría el 10 o el 15 por ciento, un porcentaje similar al de la energía eólica, y la energía solar deberá aportar al menos un 5 por ciento de la generación eléctrica.
 
Los rayos del sol se aprovecharán también para proveer de electricidad a las comunidades indígenas que pueblan distintos países americanos. Uno de ellos será Ecuador, donde el gobierno prevé instalar más de 1.100 sistemas de generación eléctrica en las provincias situadas en la Amazonía.
 
De acuerdo con una nota de Associated Press, el Ministerio de Electricidad y Energía Renovable invertirá US$53m en llevar a cabo este proyecto que llevará energía a unas 15.000 familias de las etnias siona, záparos y otras.
 
En América Central también existen importantes comunidades de nativos americanos, especialmente en Nicaragua.
 
Allí, en las regiones de la costa caribeña, 42 comunidades indígenas se beneficiarán del programa Eurosolar, financiado por la Unión Europea.
 
A través de la energía solar se dotará de electricidad a estas zonas y ello facilitará que posteriormente se les dé acceso a Internet. Eurosolar incluye la instalación de paneles fotovoltaicos y lleva desarrollándose en Nicaragua desde 2007, aparte de beneficiar a otros siete estados latinoamericanos.
 
Según la agencia Notimex, los sistemas de energía solar serán manejados por miembros de las comunidades nativas que previamente habrán realizado cursos de formación técnica para su uso.
 
Todos los proyectos mencionados confirman el buen posicionamiento de la energía solar para convertirse en una de las fuentes renovables del futuro.