Ya hace una década de la llegada de Iberdrola a Latinoamérica. En estos 10 años la empresa ha establecido una importante presencia en dos de las economías más importantes de la región: México y Brasil. Además cuenta con operaciones en Chile, Guatemala y Bolivia.

En México, por ejemplo, cuenta con 5.000 MW de capacidad de generación instalados, que representan el 81 por ciento de la capacidad instalada total de la empresa en la región que alcanza los 6.200 MW. En este mercado Iberdrola es el primer productor de electricidad privado del país y es capaz de generar más de 40.000 GWh al año. En este mercado su gran apuesta para la generación de energía eléctrica son las plantas a gas de ciclo combinado de gran tamaño. En 2007 entró a operar la central eléctrica de Tamazunchale, cuya potencia asciende a 1.135MW y que necesitó de una inversión de 500 millones de dólares. Esta central es el mayor ciclo combinado de México.


Iberdrola apuesta por la energía eólica
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En Brasil, por el contrario, destaca por su posición de liderzgo en materia de distribución. Junto con sus socios Banco do Brasil y Previ es la primera distribuidora eléctrica del país, suministrando luz a más de 30 millones de personas.

Asimismo, Iberdrola a través de Empresa Eléctrica, es también la primera distribuidora de electricidad de Guatemala y en la mayor compañía de este país. En Bolivia, sus participadas Electropaz y Elfeo suministran el 40 por ciento de toda la electricidad distribuida. Finalmente, cuenta en la actualidad en Chile con dos hidroeléctricas y la distribuidora de agua Essal.

Afianzada en estos mercados Iberdrola tiene previsto invertir 1.000 millones de euros en Latinoamérica entre 2008 y 2010, según anuncio su presidente, Ignacio Galán.

No en vano la aportación de los negocios latinoamericanos han sido cada vez más importantes para el grupo hasta llegar a ser el 20 por ciento de los ingresos netos de la compañía a finales de 2006. Esta proporción contrasta con el cinco por ciento de la contribución de la región a sus ingresos en 2001.

En principio estas inversiones no viene condicionadas, sin embargo, el propio Galán aprovecha para lanzar un mensaje a los gobiernos latinoamericanos: “Latinoamérica está viviendo actualmente una fase de crecimiento que podrá sostenerse en el tiempo en la medida en que se consoliden unas políticas que contribuyan a fortalecer la región y su desarrollo social a largo plazo, manteniendo una regulación que incentive las inversiones y ofreciendo seguridad jurídica para las mismas”.

Este mensaje puede tener un carácter de posibles expansiones de Iberdrola en Latinoamérica fuera de sus mercados de operación siempre y cuando se encuentren activos estratégicos y mercados con condiciones favorables, según los intereses del esta empresa.

“La Compañía seguirá apostando por el desarrollo en los países latinoamericanos en los que está presente, en los que existe un marco regulatorio definido, estable y predecible, con un modelo de negocio de bajo riesgo”, dice Galán.

Iberdrola Renovables

Hay un dato que puede hacer que Iberdrola se convierta en un gran exponente en las energías renovables con la entrada en bolsa de nueva Iberdrola Renovables. Esta empresa, una vez lanzada, será una de las líderes en el desarrollo de este tipo de energías y en especial en la energía eólica donde cuenta con un portafolio de parques muy interesante.

Durante los primeros nueves meses de 2007 Iberdrola alcanzó los 7.342 MW de capacidad instalada con fuentes de energía renovables, lo que supone un incremento del 80 por ciento con respecto a su capacidad de generación con este tipo de energías en el mismo periodo un año antes.

De esta capacidad destaca la energía eólica que representa casi el total de su generación renovable con 7.000 MW, de los cuales 2.965 MW están fuera de España.

La empresa anunció que planea instalar una media de 2.000MW hasta el 2010, con lo que la compañía superaría los 13.000MW de potencia instalada en energías renovables.

América Latina puede ser un lugar idóneo para que Iberdrola Renovables refuerce su portafolio, con preferencias a la energía eólica. La región cuenta con países con muchas ubicaciones favorables para el desarrollo de este tipo de energía, y hay mercado como el chileno, cada vez más interesados en su desarrollo. Además la región cuenta con abundantes recursos sin explotar para el desarrollo de pequeñas centrales hidroeléctricas.

Una combinación de créditos de carbono con incentivos locales por parte de los diferentes mercados regionales, pueden atraer a esta nueva empresa que ya se comprometió con Latinoamérica hace diez años y, a juzgar por sus planes de inversión y expansión, su apuesta fue certera.

Sin embargo a día de hoy, Iberdrola en Latinoamérica sólo cuenta con 49 MW de capacidad instalada con este tipo de energía en Brasil mientras que en el resto del planeta cuenta con 41.200 MW de capacidad en diferentes fases de su construcción.

Esta capacidad se encuentra distribuida entre países como Estados Unidos, Reino Unido y España; en principio la región no está en la lista de regiones con las condiciones óptimas.

Esta situación de todas formas debería cambiar a medida que los diferentes mercados intentan diversificar sus matrices energéticas utilizando la mayor parte de sus propios recursos, como serían los eólicos, geotérmicos o pequeñas hidroeléctricas. De hecho, y a pesar de las preferencias de Iberdrola por la energía eólica, las pequeñas centrales también son parte de su portafolio y la nueva Iberdrola Renovables podría abrir su foco de acción incorporando otros tipos de generación renovables, según aparezcan las oportunidades y las tecnologías para su puesta en marcha se desarrollen debidamente para ser comercialmente viables.

Iberdrola y Latinoamérica ya llevan 10 años haciendo negocios juntos, al compromiso de esta empresa con respecto al sector eléctrico se le debería unir el interés por ambas partes por expandir su cooperación con energías renovables, pues encaja con los objetivos a futuro de ambas partes.