Las autoridades brasileñas han decidido desconectar, a partir del 1 de marzo próximo, siete plantas termoeléctricas con una capacidad instalada de 2.000 MW, lo que implica una reducción de más de US$ 181 millones en el costo de la generación al mes.

La medidia significa que se pasará de la llamada bandera roja tarifaria a la amarilla, por lo que en la factura eléctrica de los usuarios se sentirá una baja.

En 2015, se implementó un sistema de indicadores de sistema de tarifas por colores (verde, amarillo y rojo), para indicar si el costo de la energía es más o menos dependiente de las condiciones de generación de electricidad.