Finalmente se ponen los cimientos para el desarrollo de energías renovables no convencionales

En una primera instancia Chile optó por las grandes hidroeléctricas, las cuales y debido a los caprichos de la meteorología le dejaron en 1996 sumida en una crisis eléctrica de importantes magnitudes. La determinación de eliminar la sobre dependencia en esta fuente de energía impulsó la construcción de infraestructura de gas entre Chile y Argentina, y la aparición de centrales que utilizaban, e utilizan, ese insumo. Pero con la crisis económica en Argentina, Chile volvió a sentir la presión de una nueva crisis, esta vez por contar con un único proveedor para este nuevo insumo que pasó de ser salvador a provocador de una segunda crisis.

A partir de ahí la construcción de centrales de regasificación de gas licuado para incrementar la lista de proveedores de gas natural y el uso del carbón y diesel fueron rápidamente las alternativas a poner en marcha para evitar una crisis a futuro. Incomprensiblemente, Chile en su afán por crear un marco legal para incentivar la inversión en nuevas centrales, algo que se consiguió con las dos Leyes Cortas, dejó de lado a las energías renovables no convencionales; parece que, por fin, Chile se pone las pilas con estas fuentes de energía.

Si hay un país en Latinoamérica que reúne condiciones para experimentar con estas fuentes de energía, ese es Chile. Su estabilidad y prosperidad económica, junto con su estabilidad regulatoria en sus sectores industriales más importantes, incluido el eléctrico, son idóneas para incentivar el uso de estas fuentes alternativas.

Pero más importante, Chile cuenta con la necesidad de encontrar energías que no dependan de terceras partes ya que los recursos propios en cuanto a combustibles fósiles son casi despreciables.

Al igual que Brasil, Chile se está posicionando para ser el claro referente en materia de bio combustibles a nivel mundial, Chile tiene la oportunidad de ser el referente en cuanto a energías renovables no convencionales en Latinoamérica, por lo que fomentar este tipo de fuentes de energía le genera el beneficio de contar con mayor diversificación en su matriz y de poder iniciar una industria productiva relacionada.

Y no es que los dirigentes en Chile no se hayan percatado de la oportunidad, pues los primeros pasos en esa dirección parece que ya se han iniciado con la firma de un acuerdo entre Chile y Alemania para el desarrollo de energías renovables no convencionales. Chile se asocia así con uno de los líderes europeos en el desarrollo de este tipo de energías. El convenio de cooperación entre ambas naciones involucra un presupuesto para el desarrollo de estas fuentes de energía de 74 millones de dólares.

“Este país [Chile] necesita independencia energética y Alemania, como buen amigo, nos ofreció cooperación técnica y recursos para buscar autonomía energética, diversificar fuentes de energía y aprender a ahorrar energía”, declaraba el canciller de Chile, Alejandro Foxley.

Además de este acuerdo con Alemania, nuevas empresas están empezando a mostrar interés en la construcción de centrales de energías como la eólica, biomasa o geotérmicas.

Hay empresas que parecen tener planes específicos de inversión para el desarrollo de centrales eólicas. Renova Consultores, por ejemplo, planea invertir 130 millones de dólares en este tipo de generación de energía, mientras que EPS Ingeniería y Consultorías destinaría 173 millones de dólares.

Corporación de Fomento (Corfo) también se está moviendo para agilizar y promover el desarrollo de estas fuentes de energía mediante la asignación de ayudas económicas y la puesta en marcha de conferencias sobre el tema. En el mes de noviembre de 2007 Corfo celebró en Santiago el II Encuentro Internacional sobre Energías Renovables, que atrajo a más de 900 participantes provenientes de empresas de 30 países.

Entre las empresas extranjeras participantes destacan la australiana Pacific Hydro, la noruega SN Power, la estadounidense Econergy, la española Iberdrola y la sueca Skyllermarks.

El objetivo del encuentro, según Orlando Jiménez, subgerente de Programación Estratégica de la Corfo, “es que se materialice la mayor cantidad posible de proyectos de energía renovable”.

Más importante aún son las inversiones anunciada por Corfo que ascienden a 378 millones de dólares en la ejecución de 16 proyectos–12 pequeñas hidroeléctricas, tres eólicas y una planta de biomasa–de energía renovable no convencionales. Estos proyectos añadirán 250 MW de capacidad.

Si Chile sigue en esta línea, puede no sólo incrementar su capacidad con menores riesgos sino que además puede ser el referente regional en energías renovables a falta de poder competir en el mercado de los combustibles fósiles.

Nueva ley para fomentar las renovables

Hasta ahora los esfuerzos para utilizar este tipo de fuentes de energía renovable no convencional era mínimos y la principales iniciativas las llevaba a cabo Corfo. Sin embargo, las necesidades energéticas han provocado que además de hablar de energía nuclear como alternativa se movilicen los mecanismos necesarios para la aparición de las renovables en este mercado.

En Chile hay, por lo tanto, unanimidad total para fomentar el uso de energías renovables no convencionales. Durante el primer mes del presente año se avanzó considerablemente para conseguir este objetivo. Primero la comisión de Minería y Energía del Senado mostró el proyecto de ley sobre generación de energía eléctrica con fuentes de energía renovables no convencionales. Este proyecto de ley establece las condiciones necesarias para atraer inversionistas a este tipo de proyectos. La intención es la de agilizar el proceso de adopción de estas tecnologías ofreciendo facilidades a los inversionistas extranjeros para que puedan invertir eliminando las desventajas competitivas de estas fuentes en relación a otras alternativas.

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Los objetivos a futuro son que entre los años 2010 y 2014 exista la obligación de que el cinco por ciento de la energía suministrada provenga de fuentes renovables no convencionales. A partir de 2014, este porcentaje deberá incrementarse gradualmente en 0,5% anual, hasta llegar al 10 por ciento para el año 2024.

El ministro de Energía, Marcelo Tokman, agradeció el apoyo dado por los parlamentarios a la iniciativa y sostuvo que se logró un gran acuerdo respecto de la necesidad de impulsar las energías renovables no convencionales.

“Sabemos que hay energía igualmente barata y además más limpia que no se está desarrollando y por eso es necesario darles impulso para que se desarrollen”, dijo el Ministro.

Y agregó que “nosotros no tenemos dudas que las energías que se generarán son competitivas. Estamos haciendo un diagnóstico que da cuenta que es posible tener energías a los mismos costos que las tradicionales, pero generadas por vías renovables no convencionales”.

Una semana después de las declaraciones del Ministro, el proyecto de ley sobre generación de energía eléctrica con fuentes de energía renovables no convencionales también recibió el total respaldo por parte del Congreso.

Tokman sostuvo que este proyecto va en la línea de diversificar la matriz energética, ya que a su juicio es “la única manera de enfrentar los riesgo y desafíos futuros en materia energética”.

“No tenemos dudas de que las energía renovables no convencionales se van a desarrollar fuertemente en el país”, sostuvo y agregó que este proyecto de ley “hay que verlo como un elemento más de la política que se está llevando a cabo para impulsar las energías renovables”, dijo.

El mercado Chileno

La capacidad instalada total en Chile a finales de 2007 era de 12.848 MW lo que supuso un incremento de 643 MW con respecto a la capacidad total instalada en 2006. La generación térmica sigue dominando el mercado con 7.922 MW del total seguido por la hidroelectricidad con 4.907 MW, esta fuente incrementó su capacidad en 130 MW durante el año pasado.

El Sistema Interconectado Central (SIC) es el de mayor tamaño y el que sufrió el mayor incremento de capacidad instalada durante 2007. En este sistema también se inauguró el primer parque eólico en importancia en el mercado con una capacidad instalada de 18 MW. El gobierno espera que sea el primero de una serie de proyectos renovables que deben empezar a desarrollarse desde ahora hasta el 2024.