Por un corresponsal de Potencia
 
El planeta consume cuatro veces más energía que hace cuatro décadas, según algunos cálculos. Y ya hay expertos que advierten que esta demanda puede hasta tripiclarse en los próximos cuarenta años. No es sorpresa que varias regiones sufran una crisis energética al no poder proveer la energía que demanda la población.
 
Chile no es la excepción. Según un decreto de racionamiento publicado por el Presidente Sebastián Piñera, el Sistema Interconectado Central (SIC) del país sufre su punto más crítico en tres regiones de la zona central chilena.
 
El paquete de racionamiento, como respuesta a la crisis energética responde al agotamiento del embalse Rapel, el cual está directamente conectado al centro de carga del SIC, según reporta Noticias Financieras. Este agotamiento “profundiza particularmente la situación de abastecimiento en las localidades de las regiones de Valparaíso, O’Higgins y Metropolitana,” de acuerdo al decreto publicado en el Diario Oficial.
 
El Gobierno de Piñera ha ordenado medidas para hacer frente a la crisis que incluyen: la baja de voltaje, el cuidado del agua en los embalses, promover reducciones de consumo de grandes clientes y ejecutar cortes programados. Estas medidas podrán aplicarse hasta el 31 de agosto de este año.
 
Las escasas lluvias este año han contribuido a la crisis de una matriz energética que depende mucho de la hidroelectricidad. De acuerdo al ministro de Obras Públicas, Hernán de Solminihac, el agua acumulada en los embalses con respecto al año pasado ha disminuido en 32 por ciento.
 
Observadores de la situación en el país sudamericano se han sorprendido que las autoridades excluyeron cualquier mención a las restricciones de transmisión de energía, que impiden hacer frente al déficit de la central Rapel. Estas restricciones han sido señaladas como una de las causas principales de la crisis.
 
De hecho, Sebastián Bernstein, ex secretario ejecutivo de la Comisión Nacional de Energía de Chile, ha señalado que más allá del problema de sequía, los problemas de transmisión son los más importantes para hacer frente a la crisis energética que enfrenta el país, según reporta Noticias Financieras. Aunque fuentes oficiales aseguran que este punto se ha dejado fuera del decreto pues no existen herramientas legales que permitan aplicar este decreto basado en esa razón.
 
Por cada kWh de déficit que efectivamente afecte a los usuarios, éstos recibirán US$196,8, de acuerdo al decreto firmado por Piñera. La cantidad difiere de los US$147,3 por kWh ofrecidos en la crisis anterior como forma de compensación. La tarifa residencial de Chilectra es de US$81 por KWh, según reportes de prensa.
 
Este costo debe ser asumido por las generadoras del SIC, mientras que las empresas de distribución se encuentran a la espera del mandato de la Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC) para aplicar la baja de voltaje, que iría de 8 a 10 por ciento en zona urbana y de 10 a 12,5 por ciento en rurales, reporta Noticias Financieras.
 
A causa de la sequía que afronta el país, las autoridades chilenas decidieron a finales de marzo retrasar hasta mayo el ajuste de horario que corresponde al invierno como parte de sus esfuerzos para ahorrar energía. Se teme que las fuertes sequías afecten negativamente los niveles de las hidroeléctricas, reporta Europa Press.
 
Tradicionalmente Chile ha retrasado los relojes una hora la madrugada de mediados de marzo, tras haberlos adelantado en octubre, de acuerdo con la ley. Pero el gobierno anunció en marzo que el cambio se iba a realizar el pasado 2 de abril, pero ahora no se hará hasta el primer fin de semana del próximo mes, informó la prensa local.
 
Se espera que al retrasar el cambio el país pueda aprovechar la luz del sol, ahorrar energía y así evitar que la crisis energética se profundice como ha pasado con otros países sudamericanos, reporta Europa Press.
 
Las escasas lluvias también han llevado a Chile a considerar alternativas energéticas desde el carbón hasta a la energía nuclear, reporta la Agence France Presse.
 
Chile ha experimentado otras crisis en el pasado y esta no es la primera vez que aplaza el horario de invierno debido a escasas lluvias. El gobierno postergó en los años de 1989, 1997, 1999 y 2008 hasta el último domingo de marzo el fin del horario de verano en sus esfuerzos para ahorrar electricidad.
 
Asimismo, el año pasado los ajustes horarios se llevaron a cabo en abril debido a las complicaciones causadas por un gran terremoto que sorprendió al país el 27 de febrero.
 
Chile no es el único país de la región que sufre una crisis energética. Uruguay, por ejemplo, también ha sufrido a causa de las sequías. Este problema más los elevados precios del petróleo han contribudido a los recientes elevados costos de producción energética en ese país.