Chile se dispone a liderar la revolución verde en Latinoamérica con ayudas para desarrollo de la energía solar, la pieza que le falta a su puzzle renovable después de impulsar las energías eólica y geotérmica
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Primero fue la energía eólica la que gozó del apoyo de gobiernos y empresas del sector, y ahora parece que la energía solar se encuentra en un punto de inflexión; en los próximos años esta fuente de energía podría desarrollarse de forma acelerada.

Uno de los países que puede jugar un papel importante en el desarrollo de la energía solar en el mundo es Estados Unidos, país que en la era Bush había dejado de lado a las renovables para seguir centrándose en el petróleo.

La llegada de Barack Obama a la presidencia del país supone un giro casi total en la política energética de ese mercado. En declaraciones recientes el presidente de Estados Unidos dijo que su país era “adicto” al petróleo. Esa adicción era en parte causante de que sus enemigos recibieran una fuente de ingresos importante para amenazar la propia estabilidad del país que gobierna.

Por ello, de los 787.000 millones de dólares destinados para combatir la crisis económica, 467 millones se destinarán al desarrollo de la energía geotérmica y solar. El sector de la energía solar sigue necesitando más que nunca un importante empujón para seguir adelante, ya que la crisis económica mundial a cortado de raíz los flujos de financiación que podrían destinarse a nuevas aventuras.

Estados Unidos, además, cuenta con zonas con un gran potencial para el desarrollo de energía solar. El estado de Nevada, que ya cuenta con varias centrales solares, es considerada por su gobernador como el Arabia Saudita de las energías renovables, ya que además de gran potencial de energía solar cuenta con importantes recursos geotérmicos. Estados Unidos tiene una capacidad instalada de energía solar de 9.183 MW y aunque en 2008 no se puso en marcha ninguna central de estas características, hay 6.000 MW planeados en diferentes centrales que cuentan con contratos de compra a largo plazo de su energía.

No es casualidad que Estados Unidos esté apostando por estas fuentes de energía. El potencial a nivel mundial es importante y la tecnología ha llegado a un estado donde su viabilidad es posible con ayudas e incentivos, al igual que pasó con la energía eólica que cada vez es más autónoma.

Durante el mes de mayo un grupo de asociaciones y organismos en favor del uso de la energía solar (GreenPeace, European Solar Thermal Electricity Association, ESTELA, y el grupo SolarPACES de la International Energy Agency) determinaron en un estudio que para el año 2050 la energía solar mediante centrales instaladas en algunos de los desiertos del planeta podría abastecer hasta un 25 por ciento de las necesidades el eléctricas del mundo. De producirse esta estimación, para esa fecha el planeta contaría con 1.500 GW de capacidad solar instalados.

Estas estimaciones, que se enmarcan en la versión más optimista de las proyecciones, indican que para 2030 el siete por ciento de la electricidad consumida a nivel mundial podría ser abastecida por la energía solar. Para que esta capacidad pudiera ser desarrollada se requeriría invertir en estas centrales 21.000 millones de dólares hasta el 2015 y 175.000 para el 2050.

Aunque las cifras son escandalosas, sólo en 2009 se espera una inversión de 2.700 millones de dólares en la construcción de centrales solares, concentrándose las de mayor tamaño en el sur de España y California, Estados Unidos.

Curiosamente la crisis económica está teniendo un efecto contrario en el sector de la energía solar, donde los precios de los equipos están cayendo, afectando a la rentabilidad de las empresas que los producen pero, a su vez, provocando que la tecnología sea más accesible para mercados emergentes.

La tecnología ha madurado llegando a niveles que la hacen cada vez más viable en relación a otras fuentes más competitivas, siempre y cuando haya programas que las incentiven como sucede con otras energías alternativas.

Un ejemplo de esta madurez es la central Andasol 1 de 50 MW situada en Granada, España. Esta central es la primera con concentración de energía solar (CSP, por sus siglas en inglés). Estas centrales utilizan la concentración de luz para calentar una central térmica convencional. Lo interesante de Andasol 1 es que puede seguir operativa durante siete horas sin tener exposición solar.

El nuevo apoyo de la Administración Obama a las energías renovables, incluyendo la solar, redundará en el desarrollo de estos proyectos en países emergentes que se muevan de forma ágil para fomentar el desarrollo de estas nuevas fuentes en sus mercados. Chile es, sin duda, uno de los países más activos y a los que se les augura un futuro prometedor en el ámbito de las renovables.

“La Ruta Solar”

Chile está sufriendo una importante transformación renovable después de años ignorando a este tipo de fuentes de energía —excepto por el desarrollo de grandes hidroeléctricas —. La necesidad suele ser un gran precursor de acertadas medidas y de ahí que Chile sea ahora uno de los países destinados a encabezar la revolución renovable en Latinoamérica. Si finalmente Chile desarrolla de forma activa proyectos de energía solar, este mercado habrá iniciado en tiempo récord su transformación hacia las energías “verdes” y su modelo debería ser estudiado por el resto de países de la región.

Las iniciativas para desarrollar la energía solar en Chile van desde proyectos simbólicos, hasta llegar a centrales eléctricas de gran tamaño. Uno de los proyectos solares que encajarían en la categoría de “simbólico” es el ideado por la Universidad Técnica Federico Santa María que quiere replicar el World Solar Challenge, o carrera de autos solares donde Chile ya ha participado. La idea es ahora traer una carrera de este tipo bajo el nombre “La Ruta Solar” al propio Chile. El cronograma de los organizadores apunta a 2010 como el año de la celebración de la primera carrera utilizando como circuito la ruta 68 que une las ciudades de Santiago y Valparaíso. Todo este circo tiene la misión de revitalizar la investigación en energía solar de tal forma que los desarrollos puedan trasladarse al mundo comercial lo antes posible.

Por la parte de proyectos de gran magnitud, el gobierno de ese país no esconde sus cartas al respecto y, recientemente, anunció a través de su vocero, el Ministro de Energía, Marcelo Tokman, iniciativas en el ámbito de las energías renovables con un importante énfasis en la energía solar.

Tokman señaló que el Gobierno abrirá un concurso a través de CORFO para instalar una granja solar fotovoltaica de entre 500 KW a 1 MW y una planta de concentración solar de cerca de 10 MW. “Para que dimensionemos el tamaño de estos proyectos, la granja solar fotovoltaica ocupará entre 1 y 2 hectáreas, mientras que la de concentración solar ocupará una superficie de cerca de 20 hectáreas”, declaraba Tokman.

Estas plantas pilotos permitirán a Chile conocer su comportamiento de forma que en el futuro su implementación se pueda hacer a mayor escala. Por el momento, el gobierno se encuentra en conversaciones con las empresas mineras del país que estarían interesadas en adquirir la energía de potenciales centrales solares con contratos a largo plazo. El gobierno planea subsidiar de alguna forma estos proyectos para que puedan ser una realidad, ya que todavía no son competitivos y necesitan ayudas para poder llevarse a cabo.

“Con la creación de este concurso solar, estaremos prácticamente cerrando el círculo en materia del aprovechamiento de las energías renovables no convencionales en nuestro país”, añadía Tokman.

Además de estos anuncios, La Comisión Nacional de Energía (CNE) realizó el 24 de abril de este año un seminario en San Francisco, Estados Unidos, para acercar a potenciales interesados chilenos en la energía solar- generadoras y empresas mineras- con proveedores e interesados en financiar este tipo de proyectos.

Por su parte, Endesa Chile, anunciaba a mediados de 2008 su intención de construir una central de energía solar. La inversión anunciada ascendía a casi 40 millones de dólares. La capacidad de la central no trascendió ni tampoco cuando se iniciaría su construcción. Endesa declaraba estar evaluando posibles emplazamientos para la nueva central, siempre un lugares del norte del país, donde parece concentrarse el mayor potencial para el desarrollo de este tipo de centrales gracias a sus amplias zonas desérticas.