Mientras el debate continúa, Brasil sigue avanzando en su cruzada de ser uno de los productores líderes de biodiesel en el mundo

¿Crimen contra la humanidad o salvavidas del medio ambiente? Los biocombustibles están en medio de un fuerte debate debido a que el precio de algunos alimentos se habría disparado como consecuencia de un incremento en la demanda de ciertos productos alimenticios para la producción de biocombustibles.


¿Son los biocombustibles una amenaza alimenticia?
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Coincidiendo con esta subida de precios en algunos alimentos básicos un experto externo de Naciones Unidas (UN) argumentaba que se está cometiendo “un crimen contra la humanidad” ya que la subida de los precios de algunos alimentos está afectando en mayor medida a los países más pobres del planeta. Esta visión concuerda con la ofrecida por el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, y el mandatario de Cuba, Fidel Castro.

Dicho experto recomienda que se posponga por unos cinco años la producción actual de biocombustibles para que la tecnología avance de forma que en lugar de utilizar productos comestibles se utilicen desechos de estos productos para la producción de estos amigables combustibles.

En este sentido la empresa petrolera de Brasil, Petrobras, está comprometida con el desarrollo de biocombustibles, en el caso de este mercado bioetanol, a partir de desechos agropecuarios, lo que se conoce como la segunda generación de biocombustibles, para no tener que competir con la industria agrícola. Incluso en este mercado se defiende que “contrario a lo que se cree, los biodiesel no sólo no compiten con los alimentos de consumo sino que son beneficiosos para su cultivo y los hacen más baratos”.

Después de probar la tecnología en el laboratorio, Petrobras mediante su centro de investigación y desarrollo, conocido como Cenpes, y la Universidad Federal de Río de Janeiro (UFRJ) anunciaba que el proyecto pasaba a la fase piloto con la puesta en marcha de una planta capaz de producir 220 litros de bioteanol por tonelada de bagazo de caña de azúcar.

Los biocombustibles además también están siendo cuestionados ya que algunas voces aseguran que sus beneficios con el medio ambiente se cancelan durante su propia producción.

A pesar de estas advertencias, Alemania, Francia y Estados Unidos cuentan ya con importantes programas de biodiesel. Y Brasil, en Latinoamérica, sigue adelante con su programa de biocombustibles y haciendo promoción para que otros países sigan su estela. El presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, en su último acto para promocionar estos combustibles instaba a Africa a unirse a la “revolución de los biocombustibles”, pues de esta forma estos países en vías de desarrollo pueden tener acceso a fuentes de energía sin degradar el medio ambiente, dice Lula.

Tanto el acceso a fuentes de energía como la degradación del medio ambiente son cuestiones de vital importancia para muchas de las naciones del continente africano, especialmente la segunda si se tiene en cuenta el último estudio de Massachusetts Institute of Technology (MIT).

Según MIT, los efectos del cambio climático podrían estar teniendo un efecto catastrófico sobre el mundo vegetal y en concreto sobre los cultivos de alimentos, los cuales podrían perder hasta un 12 por ciento de su valor para el año 2100 de no ponerse freno a la emisiones nocivas contra el medio ambiente.

En definitiva el problema del precio de los alimentos puede ser subsanado, pues en los países desarrollados hay una sobre oferta de alimentos que están ineficientemente distribuidos. La apuesta de los biocombustibles debe venir acompañada de un serio compromiso por parte de los países desarrollados en ayudar a los países en vías en desarrollo a contar con alimentos a precios razonables para sus realidades económicas. Según destacados economistas, esta maniobra se podría realizar sin que lo habitantes de países desarrollados sintieran el impacto. Naciones Unidas estima que hay unos 850 millones de personas en el mundo padeciendo hambre por 1.100 millones de obesos.

Brasil líder latinoamericano

Brasil es el líder latinoamericano en el desarrollo de biocombustibles, especialmente etanol, y muy posiblemente se establezca como una potencia mundial en el largo plazo en el desarrollo de este tipo de combustibles. El programa brasileño de desarrollo de estos biocombustibles se inició en el año 2004. Según el cronograma para la introducción de estos combustibles en ese mercado, se estipulaba que para 2005 se debía añadir a todo el diesel vendido un el país un dos por ciento de biodiesel. Para el 2008 este porcentaje debe aumentar hasta el cinco por ciento.

Para abastecer esta demanda Petrobras ya ha puesto en marcha toda la maquinaria necesaria para asegurar que podrá abastecer al mercado local y que además puede contar con excedente para posibles oportunidades de exportación. El objetivo es la producción de 855 millones de litro para 2011.

Uno de los primeros pasos es la construcción y puesta en marcha de tres plantas industriales productoras de biocombustibles que requerirán una inversión de 107 millones de dólares. Estas tres plantas estarán ubicadas en Candeias, estado de Bahia, Montes Claros, en Minas Gerais, y Quixadá, en Ceará.

Petrobras está llegando a acuerdos con granjeros del país para poder contar con una oferta de producto para la producción del bioetanol así como tener contactos con pequeños y grandes inversionistas que estén deseando entrar en este mercado.

Brasil cuenta con grandes extensiones de tierra aptas para el cultivo de los productos que pueden ser procesados para la creación de biocombustibles. Además cuenta con suelos altamente fértiles y un clima óptimo para su desarrollo.

Biodiesel y la energía eléctrica

Además de la producción de biocombustibles, Brasil también se muestra puntero a la hora de desarrollar aplicaciones prácticas para su uso. El Instituto de Tecnologías para el Desarrollo (LACTEC) anunciaba a mediados de noviembre la inauguración de un generador de energía eléctrica que utilizaba biodiesel puro y que se utilizará para abastecer el 10 por ciento de las necesidades del Laboratorio de Emisiones Vehiculares que el propio LACTEC tiene en Curitiba.


Cultivos generadores de biocombustibles
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El instituto seguirá detenidamente las evoluciones de este generador con miras a demostrar que el biodiesel se puede utilizar en este tipo de equipos de forma comercial. Entre las mediciones se verificará que el combustible no daña los componentes del motor y el nivel de emisiones emitidas, aunque en este último punto LACTEC dice ya contar con datos que concluyen que la emisiones de partículas causantes del efecto invernadero son inferiores ya que el humo desprendido por la quema de biodiesel se reduce en un 60 por ciento en relación al diesel.

Investigadores de LACTEC reconocen que el mayor reto será convencer a las grandes compañías generadoras que pueden utilizar este tipo de combustible en lugar del diesel sin perder competitividad ni dañar sus equipos. Esta situación en la actualidad es difícil de demostrar debido a la falta de mediciones anteriores que garanticen el buen funcionamiento de los motores con estos combustibles alternativos.

Sin embargo, antes de convencer a los grandes generadores, esta prueba de LACTEC puede ser viable en breve para sistemas de emergencia o para regiones rurales que cuentan con sistemas aislados a la red eléctrica nacional. En estas poblaciones rurales, el uso de generadores con biocombustibles puede ser de gran importancia pues las propias comunidades pueden generar su propio combustible. Esta iniciativa podría aplicarse al programa rural del gobierno conocido como “Luz Para Todos”, que pretende incrementar la penetración del acceso a la energía eléctrica en el país con especial énfasis en las zonas rurales.