21 de agosto 2013 – La energía generada a partir del bagazo de caña de azúcar ocupa cada vez más lugar en el panorama energético del país centroamericano, en especial a partir de los ingenios, que además de utilizarlo para autoconsumo ya inyectan electricidad a la red nacional, que en el primer semestre del año ha alcanzado casi 200 GWh.

El Salvador cita dos plantas que están adquiriendo una creciente importancia: las de La Cabaña y Chaparrastique.

Un caso es el de La Cabaña, a 40 km al norte de San Salvador, la capital del país. Allí se espera invertir en próximos meses US$35,5 millones en maquinaria que permita sumar, en la zafra 2014-2015, una capacidad de 20 MW.

Por su parte, el ingenio Chaparrastique, perteneciente a la Compañía Azucarera Salvadoreña (Cassa), tiene en marcha un proyecto para extender su capacidad a 62 MW e incrementar la capacidad.

El presidente de la Asociación Azucarera de El Salvador, Mario Salaverría, destaca que La Cabaña y Chaparrastique producen energía para autoabastecerse y también excedentes que venden a la red eléctrica del país.

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