PPor un corresponsal de Potencia

Desde finales de 2012 se especuló con la posibilidad de que el gobierno de Brasil ordenase racionamientos de luz. El país era víctima de una grave sequía que había hecho descender el nivel de los embalses de manera alarmante, llegando a las cotas más bajas en los últimos diez años. El uso del contenido almacenado en las represas pasaba entonces a tener como prioridad el abastecimiento de agua a las ciudades, quedando la producción de electricidad gravemente reducida.

La escasez de lluvias perjudicaba seriamente al suministro eléctrico. Aunque el país está experimentando una ingente modernización de sus fuentes de energía, apostando cada vez más por los parques eólicos y las granjas solares, la aportación de las centrales hidroeléctricas a la producción total es todavía muy importante. No en vano, Brasil opera, junto con Paraguay, la represa de Itaipú, que es el segundo embalse más grande del mundo.

El temor a los cortes en el suministro eléctrico quedó aparcado cuando la presidenta brasileña, Dilma Rouseff, aseguró en enero del año en curso que el país “tiene y tendrá energía más que suficiente para el presente y para el futuro, sin ningún riesgo de racionamiento”.

La agencia de noticias AFP explica que el gobierno brasileño ha recurrido a elevar la producción de sus centrales termoeléctricas para suplir el bajo rendimiento de las plantas hidroeléctricas.

Actualmente, Brasil se encuentra bien preparado para afrontar temporadas de sequía, pues en los últimos años ha aumentado de forma notable su capacidad para generar energía, que actualmente alcanza los 121.000 MW, según el mismo reporte de AFP. Esta situación permite evitar crisis como la sufrida en 2001, cuando el gobierno hubo de ordenar cortes en el suministro energético ante la escasez de lluvias.

El gobierno está llevando a cabo grandes inversiones para que en los próximos 15 años sea posible doblar la capacidad instalada en el país. En este sentido, la aportación de las centrales eólicas será clave, pues el número de proyectos a acometer está creciendo. Las plantas nucleares y térmicas también están realizando importantes aportaciones a la matriz energética.

La temporada de lluvias ya ha hecho acto de presencia, lo que permitirá reducir de forma gradual el recurso a las fuentes no renovables de energía.

La presidenta Roussef firmó recientemente un decreto por el que el gobierno reduce este año el costo de las tarifas para el consumo energético, tanto a nivel doméstico como empresarial. Los hogares brasileños podrán beneficiarse de descuentos de hasta el 18 por ciento, mientras que las empresas de los sectores industrial, comercial y de la agricultura verán reducida su factura hasta un 32 por ciento.

Mientras el fantasma de los cortes de luz parece alejarse de Brasil, otros países de su entorno todavía sufren sus consecuencias. Es el caso de Venezuela, donde durante la primera quincena de 2013 se registraron sólo en Caracas hasta 55 apagones. Según el diario local ‘El Nacional’, el número de cortes en el suministro energético en la capital venezolana en las dos primeras semanas del presente año fue superior a los sucedidos durante todo el pasado 2012, que llegaron a los 40.

El profesor de ingeniería José Manuel Aller, que ejerce su tarea en la Universidad Simón Bolívar, declaró al citado medio que el problema de los cortes en el suministro no es una cuestión de “racionamiento o generación de energía, sino de problemas de distribución y falta de mantenimiento” de las redes eléctricas.

En Argentina, las altas temperaturas del verano austral, que han alcanzado los 40 grados centígrados en Buenos Aires, están provocando cortes de luz, derivados en buena medida de la sobrecarga de líneas eléctricas por el incremento de la demanda –aparatos de aire acondicionado, ventiladores y otros dispositivos para mitigar los efectos del calor.

El ministro de Planificación del gobierno argentino, Julio De Vido, afirmó en declaraciones recogidas por el diario ‘La Nación’ que durante el próximo semestre se ejecutarán obras en la red de distribución de electricidad bonaerense para reducir los problemas en el suministro.

En muchas ocasiones, los cortes de luz no se deben a la ausencia de centrales eléctricas, sino al deficiente mantenimiento de las redes de distribución. Los gobiernos de los países latinoamericanos tienen ante sí el reto de acondicionar el mantenimiento a las exigencias de una demanda energética que no deja de crecer.

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