Por un corresponsal de Potencia

27 de junio 2013 – Chile es una de las naciones latinoamericanas donde más está creciendo la demanda energética. Según la Comisión Nacional de la Energía (CNE), para el año 2020 el país necesitará 2.700 MW adicionales. Sin embargo, los proyectos actualmente en marcha no serán suficientes para alcanzar esa capacidad de generación eléctrica.

Así lo reveló un artículo del diario chileno La Tercera, que cita fuentes de la empresa Colbún, una de las más importantes del sector energético.

Colbún augura que en el próximo sexenio habrá dificultades para satisfacer la demanda de electricidad en el país, que de acuerdo con la CNE crecerá a una tasa anual del 5,3 por ciento. Esto significa que se pasará desde los actuales 48.700 GWh al año que se registran actualmente hasta los 70.300 GWh anuales previstos para 2020.

Ante tal demanda, los proyectos en marcha se muestran insuficientes, pues su producción sólo añadiría 14.500 GWh anuales.

Ignacio Cruz, gerente general de Colbún, considera que todo el crecimiento de la demanda ha de ser abastecido con energías renovables y a precios competitivos.

En caso contrario, la producción energética se basaría en los combustibles diésel, lo que supondría “tener precios extremadamente caros y energía, a su vez, contaminante”, señala Cruz, quien añade que esa situación haría perder competitividad al país.

El gerente general de Colbún apunta a la judicialización de algunos proyectos como uno de los principales problemas que están entorpeciendo los planes energéticos.

En el momento presente hay varios proyectos que suman 8.500 MW y que todavía no han podido ser puestos en marcha a causa de estar pendientes de resolución por parte de los tribunales.

Para evitar este tipo de contratiempos, Cruz propone que las empresas encargadas de acometer las obras se acerquen de forma anticipada a las comunidades que se verán afectadas por las construcciones.

Colbún obró de esta manera para sacar adelante sus planes para construir la central hidroeléctrica Angostura, que entrará en operación a finales de 2013 y añadirá 316 MW al Sistema Interconectado Central (SIC) de Chile.

Colbún aportará aproximadamente el 30 por ciento de la energía que el país requerirá entre 2014 y 2020. Lo hará gracias a la construcción de una segunda unidad a carbón en la planta de Santa María, que añadirá 517 MW y comenzará a operar en 2018 de acuerdo con las previsiones de la CNE. La unidad ya existente aporta 342 MW.

Pero el plan más ambicioso de los que se prevén llevar a cabo en Chile es el de HidroAysén, en el que la propia Colbún colabora con la firma española Endesa.

El proyecto consistirá en la construcción de cinco embalses en el sur del país –a 1.800 kilómetros de la capital, Santiago- cuya producción sumaría 2.750 MW al SIC según las empresas constructoras.

Sin embargo, los planes para HidroAysén se encuentran paralizados pese a contar con la aprobación ambiental pertinente, y ello se ha debido a las movilizaciones y protestas por parte de grupos ecologistas contrarios a la realización de las obras.

El proyecto de HidroAysén aprovecharía aguas de los ríos Pascua y Baker y supondría una inversión de 3.200 millones de dólares que harían posible una generación media anual de 18.430 GWh.

Daniel Fernández, vice presidente ejecutivo del proyecto HidroAysén, afirmó en declaraciones recogidas por la agencia Efe que Chile necesita planes hidráulicos como el que él defiende, dado que gran parte de la producción energética del país procede de centrales térmicas, muchas de las cuales funcionan mediante hidrocarburos que han de ser importados y tienen un alto coste.

El futuro de HidroAysén dependerá en buena parte del resultado de las elecciones presidenciales que se celebrarán en Chile a finales de este año.

La precandidata socialista, Michelle Bachelet –quien ya presidió el país entre 2006 y 2010- expresó sus dudas sobre las posibilidades que el proyecto tiene de salir adelante. Según La Tercera, la expresidenta comentó sobre HidroAysén que “no es viable” y que “no estoy a favor de eso”.

Bachelet tiene muchas opciones de retornar a la jefatura del Estado, y en caso de mantener su recelo hacia HidroAysén, varios expertos consultados por Diario Financiero temen que en la próxima década pueda agravarse la crisis energética.

María Isabel González, exsecretaria ejecutiva de la CNE, subraya que las hidráulicas dan “la base limpia y eficiente para abastecer la demanda a cualquier hora del día o de la noche”.

Francisco Aguirre, de Electroconsultores, añade que HidroAysén “es irreemplazable” por la reducción de costes de producción y bajada de precios que supondría para el sector eléctrico.

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