Las naciones de Argentina y China se encuentran construyendo represas al sur del país sudamericano  y esto ha tenido un impacto positivo tanto en turismo como en el trabajo de la gente y el movimiento comercial de bienes, según fuentes oficiales.

Las represas se construyen en sitios de interés para el visitante internacional. El Calafate, una villa turística famosa por los magníficos glaciares que la rodean, es la tercera ciudad de la provincia de Santa Cruz, detrás de la capital,.

Asimismo, Caleta Olivia es una ciudad petrolera, y, además, la más cercana a las dos represas que se planean entren en operaciones en esa región.

“Las represas son un antes y un después en la zona, en la provincia y en el país. El proyecto hoy genera muchas expectativas,” ha dicho en una entrevista con Xinhua el alcalde de la ciudad de El Calafate, Javier Belloni.

Para el funcionario, “el impacto también ha sido mucho. Impacta en alquileres, en el trabajo de la gente y en lo comercial. Estamos felices y contentos, porque cumple el sueño de los pioneros que vinieron a la zona hace 60 ó 70 años”, señaló.

La zona está ubicada a 2.750 kilómetros de Buenos Aires, la capital país, y para llegar por vía terrestre el viaje insume unas 30 horas.

“Las represas suponen energía, pero también industrializar la zona.

Son una de las obras más esperadas por la provincia. Más del 90 por ciento de la sociedad está a favor”, resaltó Belloni, quien destacó “los estudios de impacto y el planeamiento” de las obras.

Los “hermanos chinos nos visitan hace tiempo, y ahora tendrán más motivos, los glaciares y las represas, que hacemos en conjunto. El mercado chino ha venido creciendo año tras año. Queremos que vengan, que nos visiten, porque los esperamos con los brazos abiertos”, invitó.

Un grupo de empresas, en las que forman parte la china Gezhouba y las argentinas Electroingeniería e Hidrocuyo, están a cargo de la construcción de las represas.

Su construcción ayudará a cubrir un 4 por ciento de la demanda energética anual de Argentina, estimada en 5.000 gigavatios hora (GWh), y abastecerá a más de 1.5 millones de familias.

Asimismo, su construcción ayudará a crear 5.000 puestos de trabajo directos y Argentina ahorrará en término de sustitución de combustibles líquidos para la generación de energía, según reportes de prensa.

Mientras que el aprovechamiento hidroeléctrico de la planta Néstor Kirchner tendrá una potencia de 1.140 MW, la represa Jorge Cepernic producirá 600MW.

Para ello, Argentina destinará una inversión superior a los 4.714 millones de dólares estadounidenses para financiar la construcción de las represas en cinco años.

Por su parte, la secretaria de Turismo del distrito, Laura Santiago destacó también en entrevista con  Xinhua que “el turismo es la actividad principal de El Calafate, puerta de entrada a los glaciares, como el Perito Moreno, que es Patrimonio de la Humanidad y mundialmente conocido”.

“Los números del turismo se modificaron sustancialmente desde hace 20 años, con la construcción del aeropuerto internacional. Llega medio millón de turistas por año, la mitad extranjeros. China ocupa el tercer lugar entre los emisores asiáticos y viene en ascenso. Es un mercado sumamente interesante. Nuestro destino es seguro y se preserva lo natural”, resaltó.

La construcción de las represas no tiene impacto en la actividad turística, según la secretaria. La funcionaria agregó: “Se han hecho estudios de impacto ambiental. Jamás se haría algo que afecte nuestro principal ingreso, que es el turismo.”

“Las represas serán un atractivo turístico más. Cuando uno viaja a otro país suele visitar determinadas obras de ingeniería. Se sumarán a la oferta de excursiones que ofrece nuestra localidad”, expresó.

Ya la presidenta argentina, Cristina Fernández, subrayó la “unión de fuerzas” entre Buenos Aires y Beijing en julio pasado con motivo de la llegada de máquinas desde China para avanzar con las obras.

La jefa de Estado dijo en esa ocasión: “Más energía para todos los argentinos. Para los santacruceños, sueños en marcha. Y como a los sueños hay que ayudarlos para que se hagan realidad, firmamos el acuerdo estratégico integral con la República Popular China.”

Las tareas se enmarcan en la serie de acuerdos bilaterales que firmaron Fernández y su homólogo chino, Xi Jinping, dentro del grado de Asociación Estratégica Integral que reviste la relación entre Buenos Aires y Beijing.