Pampa Energía es una de las empresas más activas en el sector de la generación de energía eléctrica en Argentina ¿es indicativo de una recuperación del mercado eléctrico?

Los últimos seis años han sido difíciles para el sector de la energía en Argentina en general, y en especial para el sector eléctrico. Después del colapso económico en 2001, los niveles de crecimiento de la economía del país se situaron en torno al ocho por ciento en los últimos años y como consecuencia la demanda por electricidad estuvo cercana al seis por ciento, como corresponde a la relación entre desarrollo económico y demanda de electricidad.

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El crecimiento económico y la demanda eléctrica no estuvieron acompañadas de nuevas inversiones en el sector, limitando el potencial de la oferta y provocando que el gobierno tuviera que lanzar medidas que fomentaran el ahorro y la conservación de la energía. A pesar de que el mercado sufrió un estancamiento casi total en cuanto a la puesta en marcha de nuevas centrales, durante el año 2007 se aprobó la construcción de dos grandes centrales de ciclo combinado de 800 MW cada una mediante una carambola forzada por el gobierno y que involucraba a las empresas privadas del sector que debían entrar como accionistas de los dos proyectos para recuperar la deuda acumulada debido a la congelación de tarifas en la época del “corralito”.

Así pues, el mercado Argentino de electricidad contaba con una capacidad instalada a finales de 2007 de unos 26 GW, según las últimas cifras oficiales divulgadas por la Secretaria de Energía. Reflejando la escasa actividad en el sector, esta cifra supone un crecimiento del uno por ciento con respecto a la capacidad instalada en 2006, año en el que la capacidad instalada total decreció en un dos por ciento con respecto a 2005. Las plantas térmicas siguen siendo las mayores contribuidoras a la matriz eléctrica de Argentina, aportando 14 GW. Esta participación incrementará con la entrada en operación de nuevas centrales de ciclo combinado así como la actualización de plantas de ciclo simple. Las centrales hidroeléctricas aportan 11 GW de capacidad instalada al mercado y la energía nuclear ofrece un 1 GW. Ninguna de estas tres fuentes de energía han sufrido una variación significativa en su aportación al mercado desde la crisis económica de 2001.

La electricidad generada en 2007 incrementó en un cuatro por ciento con respecto al año anterior alcanzando los 108.467 GWh. La hidroelectricidad, que venía incrementando su capacidad de generar electricidad, decreció en 2007 en un 12 por ciento con respecto a 2006, mientras que un año antes, en 2005, la generación hidráulica había crecido en un 13 por ciento en relación al 2004.

Por su parte, la energía termoeléctrica incrementó su producción en un 14 por ciento y pasó a ser el 64 por ciento de toda la energía generada en 2007. El gas natural fue el principal insumo para la generación de energía eléctrica durante ese año, con una participación de mercado en el uso de insumos para la generación térmica del 78 por ciento. Aunque el uso de gas natural creció en un nueve por ciento en el sector eléctrico, su participación decreció, ya que en la generación del año 2006 este combustible contaba con una participación del 83 por ciento con respecto al total de todos los combustibles utilizados por las centrales termoeléctricas del país.

Otros combustibles como el carbón o el petróleo incrementaron su participación en el mercado de los combustibles para generar energía eléctrica debido a que la demanda de gas natural incrementó de forma importante tanto en en el sector residencial como industrial absorbiendo parte de la oferta de gas natural para el sector de la generación.

Debido a la situación del mercado eléctrico local, Argentina se ha visto obligada a importar electricidad y en 2007 las importaciones crecieron en un 208 por ciento con respecto a 2006 pasando de 1.125 GWh a 3.458 GWh. Y a su vez, las exportaciones de electricidad decrecieron en un 73 por ciento pasando de 2.671 GWh en 2006 a 712 GWh en 2007. La demanda de electricidad en 2007 fue de 99.074 GWh en 2007 y la oferta llegó a los 107.190 GWh.

Loma de la Lata

Pampa Energía S.A. es una de las mayores empresas en el sector eléctrico argentino. Sus operaciones cubren verticalmente el sector, contando con presencia en la generación, transmisión y distribución. En el área de generación Pampa Energía cuenta con cinco centrales de generación, dos hidroeléctricas y tres termoeléctricas. Su central termoeléctrica Piedra Buena es una de las más grandes del país con una capacidad instalada de 620 MW. Por el lado de la energía hidroeléctrica, la empresa cuenta con la central Diamante con una capacidad instalada de 388,4 MW.

El sector eléctrico argentino lleva años con dificultades para atraer nueva inversión después del colapso económico de 2001. Sin embargo, Pampa Energía ha estado relativamente activa en la puesta en marcha de nuevos proyectos que por lo general han sido actualizaciones y mejoras en sus activos existentes.

la primera gran actualización entró en operación en septiembre de 2008 con la adición de 100 MW a su central termoeléctrica Güemes. La actualización consistió en la puesta en marcha de un ciclo combinado de 100 MW de capacidad instalada compuesto por un nuevo turbogenerador aeroderivado de la empresa General Electric (GE) alimentado a gas natural con una eficiencia del 43 por ciento. La central está ubicada en el noroeste del país y contaba con una capacidad instalada de 261 MW de capacidad operando en ciclo abierto con gas natural antes de su actualización.

Su más reciente anuncio de actualización, involucra convertir a ciclo combinado su central térmica Loma de la Lata. La central se encuentra ubicada en la provincia de Neuquén y fue construida en 1994. La central opera a ciclo simple con gas natural y cuenta con una capacidad instalada de 369 MW dividida en tres unidades de 123 MW cada una con una eficiencia del 35 por ciento.

Según Pampa Energía, entre 1997 y 2008 esta central produjo una media de 1.290 GWh anuales. En 2007 la central generó 1.772 GWh, mientras que en 2008 disminuyó su producción a 1.745 GWh. La central se encuentra cerca de yacimiento de gas natural que le provee con ese insumo y que lleva el mismo nombre de la termoeléctrica.

En la actualidad se están llevando a cabo las obras para que la central pueda operar a ciclo combinado mediante la instalación de una turbina a vapor y tres generadores de recuperación de calor. Esta ampliación permitirá a la central aumentar su capacidad neta instalada en 178 MW, lo que situará su capacidad instalada total en 547 MW. Loma de la Lata pasará a ser la segunda central en importancia para Pampa Energía, superando en capacidad a la hidroeléctrica Diamante.

La inversión total para la actualización está cifrada en 205 millones de dólares. Recientemente Pampa Energía anunciaba la colocación de una serie de Obligaciones Negociables por 178 millones de dólares para financiar la obra. El bono tiene vencimiento en 2015 y una tasa de interés del 11,3 por ciento.

“Esta operación es una nueva demostración de confianza del mercado para con Pampa Energía, y que cuando se ofrecen proyectos serios y atractivos se logra el financiamiento necesario”, declaraba Marcelo Mindlin, presidente de la Compañía.

La venta de la energía producida por esta actualización está dentro del programa Energía Plus, proyecto impulsado por la Secretaría de Energía para incentivar la inversión en nuevas centrales de generación eléctrica.

Pampa Energía tenía intenciones de seguir colocando MW de capacidad en el programa Energía Plus hasta llegar a unos 500 MW.

La empresa informaba que para alcanzar esa capacidad bajo dicho programa espera invertir 1.400 millones de pesos argentinos (unos 365 millones de dólares aproximadamente) en los próximos dos años.

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