Por un corresponsal de Potencia

23 de mayo 2014 – El gobierno de Bolivia está decidido a aprovechar la riqueza energética del país para impulsar el crecimiento económico. El suelo boliviano es célebre por alojar importantes reservas de petróleo y gas. No en vano, las centrales térmicas constituyen la mayor aportación a la generación eléctrica nacional.

El país sigue apostando por impulsar la producción de energía y se anuncian nuevos proyectos, como la primera planta solar que se desarrollará en territorio boliviano, que según la agencia Efe construirá la empresa española Isotron SAU. La generación de electricidad aumenta pero ¿existen las infraestructuras suficientes para exportarla al extranjero?

La respuesta a esta pregunta es negativa, y el gobierno de Evo Morales necesita solucionar este problema cuanto antes.

Entre los principales planes del ejecutivo boliviano de cara a fomentar el desarrollo económico está la colaboración con Argentina, país al que se pretende vender energía.

Ambas naciones cooperan en importantes proyectos como el desarrollo de planes nucleares con fines pacíficos en Bolivia, apoyados por el gobierno argentino, como apunta el diario El Mundo. Sin embargo, el transporte de energía a gran escala requiere la rápida instalación de líneas de transmisión entre ambos países.

El periódico boliviano La Razón destaca las palabras al respecto de Arturo Iporre, gerente general de la Empresa Nacional de Electricidad (ENDE). El dirigente lo dejó muy claro: “La exportación adicional requiere de la construcción de líneas de transmisión hacia el país al que se va a exportar”.

El mismo medio ya anunció a finales del pasado abril que la Termoeléctrica del Sur, en el municipio de Yacuiba, permitiría a Bolivia realizar exportaciones a Argentina antes de finales de año. La planta mencionada comenzará a operar en octubre, de acuerdo con las previsiones más optimistas, y aportará 160 MW al Sistema Interconectado Nacional (SIN).

El ministro de Hidrocarburos y Energía, Juan José Sosa, ha declarado que la producción de electricidad en Bolivia alcanza actualmente los 1.480 MW, mientras que la demanda se sitúa en los 1.200 MW. El excedente, que aumentará cuando la Termoeléctrica del Sur funcione a pleno rendimiento, debe ser aprovechado, y la forma idónea de hacerlo es ofreciéndolo a los países vecinos.

El presidente Morales inauguró recientemente las obras de la línea de Transmisión Sucre-Padilla, que necesitarán una inversión de 16,7 millones de dólares. Dicho proyecto permitirá llevar el tendido eléctrico a zonas rurales del país, como señala la Agencia Boliviana de Información (ABI). El inicio de su construcción es un hito importante, pero sólo un pequeño paso en los planes de modernización de las infraestructuras energéticas.

La sección en español de la agencia china de noticias Xinhua destaca que la ENDE invertirá más de 115 millones de dólares en lo que resta de 2014 en 21 proyectos energéticos, entre los que se incluirán planes de generación, distribución y transmisión de electricidad.

La web de la ENDE subraya los proyectos de transmisión más importantes del gobierno boliviano. Entre ellos destaca la línea Chaco-Tarija, que alcanzará una tensión de 230 kV y servirá para transportar la energía generada por la Subestación Termoeléctrica del Sur hasta la Subestación Tarija. Esta línea alcanzará una longitud de 146 kilómetros.

Mayor longitud (374 kilómetros) tendrá la línea de transmisión eléctrica Caranavi-Trinidad, capaz de transportar hasta 115 kV. Aunque de cara a futuras exportaciones de electricidad la línea de mayor interés quizá sea la Punutuma-Tarija, de 254,6 kilómetros y capacidad para transportar 230 kV.

La importancia de este proyecto radica en que en el departamento de Tarija se localiza el 85 por ciento de las reservas de gas del país. El gas representa un papel esencial en la producción energética boliviana y, por lo tanto, en las futuras exportaciones. Tarija, de hecho, se encuentra en la región fronteriza con Argentina, lo que hará más fácil el transporte de energía al país vecino.

Bolivia es actualmente uno de los países más pobres de América del Sur. La apuesta por la generación de energía es uno de los caminos más fiables para incentivar la economía, y por ello el gobierno deberá continuar adelante con los proyectos de transmisión. No sólo con Argentina, sino con los demás países del entorno. Bolivia comparte fronteras además con Chile, Perú, Brasil y Paraguay, pero sus intereses pueden ir incluso más lejos.

El diario peruano Gestión anunciaba hace escasas semanas un acuerdo de interconexión eléctrica entre países andinos firmado por Colombia, Ecuador, Perú, Chile y la propia Bolivia.

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